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Sociedad

La mitad de los alumnos de 5 º y 6 º de Primaria de Aragón ya disponen de móvil propio

Según un informe de Unicef, el primer teléfono llega de media a los 11,4 años. Esta organización alerta de que la exposición digital temprana y sin acompañamiento puede derivar en usos problemáticos y conductas inadecuadas

El estudio expone que aumenta la ansiedad y la violencia digital.
El estudio expone que aumenta la ansiedad y la violencia digital.Aragón TV

El 47,7 % del alumnado de 5º y 6º de Primaria de la Comunidad dispone ya de dispositivo propio, según el informe 'Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital en Aragón' realizado por Unicef. Basado en las respuestas de 2.849 escolares de entre 10 y 20 años de 22 centros educativos aragoneses, este estudio señala también que el primer móvil llega de media a los 11,4 años.

El porcentaje de alumnado que posee un dispositivo móvil propio asciende a medida que crece. En concreto, en 1º de la ESO cuenta con él un 93,8 % y, en 2º de la ESO, un 97,8 %. Por otro lado, el 74,1% está presente en, al menos una red social, mientras que el 37,1 % cuenta con tres o más.

Este informe subraya que, si bien ha habido avances en el uso responsable y la reducción de algunos riesgos online como el ‘sexting’, el contacto con desconocidos o el uso del móvil en clase, esta generación "sigue al límite" porque "aumentan la ansiedad y la violencia digital".

"La exposición digital temprana y sin acompañamiento conlleva riesgos que pueden derivar en usos problemáticos y conductas inadecuadas, y esto se asocia con peor salud mental y menor calidad de vida", asegura este documento.

Adicciones, pornografía, salud mental y ciberacoso

El 4,5% del alumnado de Aragón podría haber desarrollado ya un uso problemático de las redes sociales; el porcentaje es mayor entre las chicas (6 % frente al 2,7 %) y aumenta con la edad, con su valor máximo en la ESO (9,7 %)

Otro dato relevante de este estudio se refiere al consumo de pornografía: el 8,6 % de chicos y chicas en la región presentaría un patrón de consumo problemático de esta, cifra que ascendería hasta el 21,1 % en términos relativos (calculado exclusivamente sobre el número de adolescentes que consumen pornografía). Es reseñable, a su vez, que se han encontrado diferencias significativas por sexo (14,6 % en el caso de los chicos y 3,1 % de las chicas).

La salud mental y el riesgo suicida también se ven interpelados: el 13,5% de los encuestados presenta síntomas de malestar emocional, especialmente entre las chicas (17,8 %) y en la FP (24,2 %). El riesgo suicida se sitúa en un 6,9 % y es más del doble entre las chicas que entre los chicos (9,3 % frente al 3,9 %).

Respecto al ciberacoso y a la violencia, el informe refiere que el 1,5 % del alumnado asegura estar sufriendo ciberacoso en la actualidad y el 9,4 % dice haberlo sufrido en algún momento de su vida.

El papel de las familias y la mediación parental

El informe destaca que la mediación parental sigue siendo un área de mejora en los hogares aragoneses. Más de la mitad de los progenitores (54,7 %) habla habitualmente con sus hijas e hijos de los riesgos de internet y el 49 % suele poner normas o límites respecto a las horas que utilizan el móvil, internet o las redes sociales, pero solamente uno de cada tres limita los contenidos que suben. 

El estudio subraya que hábitos sencillos como no dormir con el móvil en la habitación o evitar su uso durante las comidas familiares pueden reducir a la mitad las tasas de uso problemático. Por otro lado, el informe tabién recuerda que más del 90 % de la ciudadanía expresa preocupación por los riesgos del entorno digital, "un dato que refleja la urgencia de actuar de manera coordinada".

“La situación en Aragón es muy similar a la del resto del país; los riesgos para la infancia en el ámbito digital no son un fenómeno local, sino un reto estructural que requiere de la implicación y la coordinación de instituciones, familias, escuelas y sector privado”, ha asegurado José Manuel Pomar, presidente de UNICEF Comité Aragón.

Propuestas

Ante estos resultados, UNICEF España y las entidades colaboradoras proponen medidas concretas. En primer lugar, equiparar la violencia digital a la física en los protocolos de protección. Una segunda propuesta se dirige a la educación digital, pidiendo reforzar la higiene digital en las familias y regular el uso de dispositivos en centros educativos.

Abordar el malestar emocional y el uso problemático de las tecnologías como una prioridad de salud comunitaria, implicando al sistema sanitario y educativo, es otra de las claves que se proponen en el estudio. Finalmente, se exige a las compañías tecnológicas que rindan cuentas sobre el impacto de sus productos en los derechos de la infancia.

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