El 9,5 % de los alumnos de primaria han sufrido acoso y el 9,2 % ciberacoso
La introducción cada vez más temprana de pantallas en los menores está incrementando este tipo de situaciones

La seguridad de los menores en internet es cada vez más frágil. Los niños usan las pantallas a una edad más temprana y a ello se suman los peligros de un mal uso de la Inteligencia Artificial (IA). Según el último Estudio sobre Convivencia Escolar del Ministerio de Educación, la cifra de menores de 12 años que sufren ciberacoso a través de las redes sociales es ya muy similar a los que lo padecen en las aulas: el 9,5 % de los alumnos de primaria han sufrido acoso y el 9,2 %, ciberacoso.
"La entrada temprana a este tipo de tecnología está haciendo que se dificulte la convivencia. Se crean grupos de Whatsapp donde, adornado de broma, se utilizan 'stickers' de compañeros, se hacen comentarios... Deberíamos hacerles una formación previa", asegura Carlos Franco, del grupo de Participación Ciudadana de Policía Nacional.
Además, en la red se enfrentan a otros peligros como a la creación de contenido falso mediante IA, el 'sexting', que consiste en enviar fotos o vídeos de uno mismo con contenido sexual, o el 'grooming'. Esto último se trata de adultos que se ponen en contacto con un menor para ganarse su confianza y pedirle que le envíe contenidos sexuales. Los juegos 'online' son el nicho desde el que contactan con ellos, haciéndose pasar por otros menores.
La falta de conocimiento -tanto de los padres como de los hijos- acerca de los riesgos y de las consecuencias del mal uso de la tecnología es la base del problema. "Se puede transformar de mil formas distintas. Imágenes, grabaciones, perfiles falsos que se usan para seguir causando daño... Todo el tema de la IA, se crean audios o imágenes que simulan un contenido sexual o vejatorio... y puede llevar a un acoso con la utilización ilegal de esa situación", apunta el fiscal de menores, Benito Soriano.
El ciberacoso, a su vez, tiene otros riesgos derivados. Un informe de Unicef de finales de 2025 reveló que la continua exposición a redes sociales sin supervisión podría haber desarrollado mayor riesgo de suicidio. De los más de 100.000 menores encuestados, un 9 % admitió haber planificado cómo quitarse la vida y el 6,5 % admitió haberlo intentado.
Es importante concienciar a los padres para atajar este problema de raíz: "Hay que valorar la maduración de cada niño. Un móvil es todo menos un teléfono, es una puerta abierta a todas las páginas que quieran entrar, por mucho que haya control parental, se los saltan. Son nativos digitales y pueden engañarnos pensando que están controlados", explica la pediatra Teresa Cenarro.
Para responder a estos problemas y recibir ayuda, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) pone a disposición el número de teléfono 017.
