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Roban en un rápido asalto el Tesoro de Villena (Alicante): hierro llegado del espacio y 10 kilos de oro

Las 66 piezas robadas constituyen uno de los grandes conjuntos de la Edad del Bronce europea. Fue descubierto en 1963 y los expertos aseguran que tiene un valor incalculable

El Tesoro de Villena, uno de los conjuntos más valiosos de la Edad de Bronce en Europa y que alberga el museo de esta localidad alicantina (MUVI), ha sido robado la madrugada de este jueves.
El Tesoro de Villena, uno de los conjuntos más valiosos de la Edad de Bronce en Europa y que alberga el museo de esta localidad alicantina (MUVI), ha sido robado la madrugada de este jueves.EFE. Museo de Villena.

El Tesoro de Villena, formado por 66 piezas y robado la pasada madrugada del Museo de Villena (Alicante), es uno de los conjuntos arqueológicos más excepcionales de la Edad del Bronce en Europa. Descubierto en 1963, reúne casi 10 kilos de oro y destaca tanto por la extraordinaria factura de sus piezas como por la presencia de hierro procedente de un meteorito.

Dos de los objetos del conjunto, posiblemente remates de cetro o elementos de empuñadura, están elaborados con este hierro de origen meteórico. Tres estudios recientes, realizados por expertos del CSIC y una investigadora italiana, han confirmado esta particularidad, que convierte al Tesoro de Villena en un referente temprano del uso del hierro en Europa occidental.

El director del Museo Arqueológico Provincial de Alicante, Manuel Olcina, y el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante, Gabriel García Atiénzar, han expresado su conmoción por el robo de un conjunto que califican como único. Han coincidido en que están en "shock" por la "pésima" noticia por la desaparición de un conjunto "unicum", es decir, singular y sin comparación.

Olcina ha asegurado que se trata de "uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Europa de final de la Edad del Bronce" fechado en torno al año 1.000 a.C. El tesoro estaría relacionado con la acumulación de riqueza de un rey o aristócrata del asentamiento de Cabezo Redondo, en Villena.

García Atiénzar ha señalado que no hay una pieza que destaque sobre el resto en este conjunto "excepcional" que no ha salido de la localidad desde que se descubrió en 1963 y ha añadido que, aunque hay otros ejemplos coetáneos en la Europa continental, "no son de tanta calidad y calidad por la maestría orfebre" al tallar los brazaletes, cuencos y botellas de oro y plata.

"Son objetos que tienen mucho valor y que no tienen precio por todo el significado histórico, artístico, patrimonial y de identidad", ha continuado Olcina, por lo cual el robo es una "pérdida terrible".

Una obra maestra de la orfebrería

El conjunto está formado por brazaletes, cuencos, botellas y otros objetos de oro y plata cuya elaboración demuestra una extraordinaria maestría técnica. Para Olcina, ninguna pieza sobresale individualmente, porque el valor reside en la excepcionalidad del conjunto.

Su importancia no es solo económica. El tesoro posee un enorme valor histórico, artístico y patrimonial y, además, constituye uno de los principales símbolos de identidad de Villena. Desde su descubrimiento, las piezas no habían salido de la localidad.

La presencia de hierro meteórico añade una singularidad extraordinaria. García Atiénzar recuerda que el origen espacial de este metal tiene paralelos en piezas de la Antigüedad, como una de las dagas asociadas al faraón egipcio Tutankamón.

A la altura de Micenas y el Egipto faraónico

El catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante sitúa el Tesoro de Villena al nivel de algunos de los grandes conjuntos de oro de Micenas y del Egipto faraónico. A su juicio, sus piezas fueron elaboradas con tecnologías excepcionales para su tiempo y no tienen parangón en Europa occidental.

Más allá del valor arqueológico, los expertos subrayan la dimensión patrimonial de la pérdida. El Tesoro de Villena se había convertido en un icono de la ciudad y en uno de los grandes referentes de la arqueología española. Su desaparición, lamenta García Atiénzar, supone también un golpe a la identidad de una localidad que durante décadas había protegido este símbolo de su historia.

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