La Audiencia de Huesca pone en libertad al detenido por el incendio de Las Peñas de Riglos
La sala considera que no existen indicios suficientemente sólidos contra el investigado para mantenerlo en prisión, aunque le impone medidas como la retirada del pasaporte y la obligación de comparecer en el juzgado tres días a la semana

El hombre detenido por su presunta relación con el incendio de Las Peñas de Riglos ha quedado en libertad. La Audiencia Provincial de Huesca considera que no existen indicios suficientemente sólidos contra le investigado. Con esta decisión, se revoca la prisión provisional sin fianza, tras estimar el recurso de su abogado. Sí se le imponen medidas como la retirada del pasaporte, la prohibición de salir del país y la obligación de comparecer ante el juez los lunes, miércoles y viernes, con la advertencia de que el incumplimiento de cualquiera de estas medidas supondría la aplicación de otras más restrictivas e incluso la prisión provisional de nuevo.
La defensa del detenido interpuso un recurso de apelación contra la anterior resolución de la Audiencia, en el que pedía que se revocara el auto que decretaba prisión provisional. En el auto del recurso se estima que “no se dan los presupuestos exigidos”, que “no hay riesgo de fuga”.
El texto señala que las grabaciones "no le captan provocando el incendio y la prisión provisional no puede sustentarse en una mera inferencia". Reconoce que "puede haber indicios para investigar", pero incide en que no son suficientes para mantener la prisión provisional.
El juez tampoco valora que exista "riesgo de destrucción de pruebas" porque el detenido "no tiene capacidad" para llevarla acabo.
Estos son los razonamientos jurídicos por los que el auto concluye su puesta en libertad. La Audiencia asume que "se investigan hechos de suma gravedad" y que hay una “ausencia total de arraigo” y asegura que constan grabaciones que "ponen de manifiesto que estuvo merodeando por la zona donde se inicio el fuego", pero incide en que "no se le observa prender ningún fuego", así como que el lugar donde se inició el incendio no coincide con "el punto exacto donde el investigado había sido grabado”, por lo que concluye que los indicios en los que se basa esta medida "son insuficientes".
En el documento se alude a que no hay testigos y que las cámaras de grabación no son continuas, sino que se activan por sensores de movimiento. La "supuesta" inactividad del detenido dura unos segundos y también se le ve empleando el móvil, por lo que "no puede descartarse que intentara dar aviso del fuego", como él manifestó. Además, cuando llegan dos compañeros, se observa al detenido "buscar extintores e intentar apagar el fuego".
La Audiencia sí ha adoptado medidas que tendrá que cumplir el detenido. Tendrá prohibido abandonar el territorio nacional y debe proporcionar un domicilio y un número de teléfono para estar localizado. Además, se le retira el pasaporte y estará obligado a comparecer en el juzgado los lunes, miércoles y viernes. De hecho, de no ser así, se podrían adoptar medidas de mayor intensidad e incluso la prisión provisional si incumple las medidas impuestas
El incendio forestal que comenzó el pasado día 10 en el término de Las Peñas de Riglos quedó controlado el pasado viernes, 21 de agosto. El perímetro total afectado se sitúa en 18.400 hectáreas, si bien las mediciones más precisas obtenidas por satélite han permitido determinar que la superficie quemada dentro de ese perímetro suma más de 14.500 hectáreas.
Como consecuencia del avance del fuego, más de 1.000 vecinos fueron evacuados.
El juez acuerda investigar los móviles del detenido
El juzgado que investiga el incendio ha acordado analizar los teléfonos móviles del detenido a petición de la Fiscalía y de la Guardia Civil, según la diligencia de ordenación a la que ha tenido acceso EFE.
La medida se tramita dentro de la pieza separada y secreta de investigación tecnológica abierta en el procedimiento por un presunto delito de incendios forestales.
Según fuentes judiciales, a la Fiscalía interesa la investigación de los dos teléfonos intervenidos al detenido, un iPhone 17 Pro y un terminal Samsung, y el acceso a las comunicaciones que mantuvo en las horas relacionadas con el incendio, con especial atención a las conversaciones mantenidas por WhatsApp.
El análisis de los teléfonos pretende determinar tanto las comunicaciones que pudo mantener el investigado coincidiendo con el inicio del incendio como la posible existencia de archivos gráficos grabados que puedan aportar nuevos elementos a la investigación.
La pieza separada había sido abierta el pasado 21 de agosto a solicitud del Grupo EMUME de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil y quedó sometida a secreto por tratarse de actuaciones de investigación tecnológica que puedan afectar a derechos fundamentales.
