El Drama de la Cruz de Alcorisa prepara su 49ª edición con un nuevo taller de recreación histórica
La asociación introduce mejoras en vestuario y puesta en escena para ganar visibilidad sin perder la esencia

La cuenta atrás para la 49ª edición del Drama de la Cruz ya está en marcha en Alcorisa. La representación, que tendrá lugar el Viernes Santo, 3 de abril, a las 17.00 horas, incorpora este año un nuevo impulso con la celebración de la segunda edición de su taller de recreación histórica.
Desde hace semanas, el centro cultural Valero Lecha acoge sesiones en las que vecinos del municipio trabajan en la confección de los trajes que vestirán los más de 300 actores que participan en la obra. El objetivo es claro: profundizar en el rigor histórico, utilizando técnicas, materiales y patrones propios de la Judea del siglo I.
Fidelidad histórica en un escenario único
Desde su primera representación en 1978, el Drama de la Cruz de Alcorisa ha apostado por la fidelidad histórica como seña de identidad. La obra se desarrolla en el monte Calvario de la localidad, siguiendo el Vía Crucis del siglo XVI que serpentea por un camino empedrado con 14 estaciones.
En ese entorno natural se recrean las escenas de la Pasión, desde las caídas de Cristo o la ayuda del Cirineo hasta la crucifixión. Cada año, cientos de vecinos se implican de forma voluntaria en un proceso que combina tradición, teatro y patrimonio.
La construcción de calvarios se popularizó en Europa entre los siglos XV y XVI ante la dificultad de peregrinar a Tierra Santa. En Alcorisa, esa tradición se transformó hace casi cinco décadas en una representación que ha ido evolucionando sin perder su esencia.
Más espectacularidad y mejor visibilidad
La asociación ultima estos días ajustes en varias escenas para reforzar la visibilidad y el impacto escénico. “Queremos sorprender al espectador y que incluso quien ya ha visto la obra pueda descubrir algo nuevo, manteniendo siempre la esencia que hace de nuestra Pasión un espectáculo único”, explica el presidente, Mario Nuez.
Hace cuatro años se incorporaron tres pantallas gigantes con retransmisión en directo para facilitar el seguimiento de los detalles. No obstante, en los momentos más simbólicos, como la crucifixión, las pantallas se apagan para que el protagonismo recaiga únicamente en la escena y en el sonido seco del martillo sobre los clavos. “Usamos la tecnología para reforzar la labor artesanal de una obra hecha por los vecinos”, señala Jesús Félez, miembro de la junta.
En los últimos años también se han introducido pequeños cambios en el guion, con la incorporación de frases en latín y la renovación completa de la indumentaria de la guardia romana. Son ajustes medidos que buscan enriquecer la representación sin alterar su identidad.
Una tradición que moviliza a todo el pueblo
Cada edición moviliza a alrededor de 300 alcorisanos y alcorisanas, que durante meses confeccionan vestuario, preparan decorados y ensayan escenas de forma desinteresada.
El Drama de la Cruz nació en 1978 sin vocación de continuidad. Sin embargo, la respuesta del público en aquella primera Semana Santa impulsó su consolidación. Casi medio siglo después, la representación se ha convertido en uno de los actos más emblemáticos de la Semana Santa turolense y en un ejemplo de implicación colectiva en el medio rural.
