Liberan en Zaragoza a una mujer que iba a ser obligada por su familia a contraer matrimonio con un hombre 40 años mayor
Sus padres y un hermano han sido detenidos. La víctima estaba sometida a un férreo control familiar, sin poder continuar sus estudios, trabajar, salir sola de casa o disponer libremente de un teléfono móvil

La Policía Nacional ha liberado en Zaragoza a una mujer que iba a ser obligada por su familia a contraer matrimonio en el extranjero con un hombre 40 años mayor. La víctima estaba sometida a un férreo control familiar, sin poder continuar sus estudios, trabajar, salir sola de casa o disponer libremente de un teléfono móvil.
Su familia pretendía trasladarla fuera de España para obligarla a contraer matrimonio, pese a su expresa negativa. Sus padres y un hermano han sido detenidos por su presunta implicación en delitos de trata de seres humanos con fines de matrimonio forzoso, coacciones, matrimonio forzoso y violencia doméstica.
La intervención comenzó el pasado 13 de agosto, cuando una llamada alertó de que una mujer había acudido a un establecimiento comercial solicitando ayuda tras haber escapado de su domicilio familiar.
Según manifestó, su familia le había impedido continuar con su formación académica al cumplir los 16 años, trabajar o salir libremente de casa. Sus escasas salidas se realizaban acompañada por algún miembro de la familia y tampoco podía disponer libremente de un teléfono móvil, dificultando así cualquier contacto con personas ajenas a su entorno.
Además, habría sido obligada a encargarse de las tareas domésticas y habría sufrido amenazas y agresiones físicas.
Matrimonio fuera de España
Las pesquisas permitieron conocer que la familia ya habría elegido al hombre con el que pretendían casarla, una persona aproximadamente 40 años mayor que ella. El matrimonio se celebraría fuera de España y, posteriormente, según la investigación, esta unión podría ser utilizada para facilitar que el hombre obtuviera autorización para residir y trabajar legalmente en nuestro país.
La víctima había manifestado expresamente su negativa a contraer ese matrimonio. Pese a ello, su familia pretendía trasladarla nuevamente fuera de España en un breve espacio de tiempo para materializar el enlace. La situación de control habría llegado hasta el punto de privarla de su documentación personal, que permanecía guardada bajo llave y fuera de su alcance.
Ante la proximidad del viaje, la mujer consiguió aprovechar un descuido para abandonar el domicilio familiar y acudir en busca de una persona de confianza que previamente le había ofrecido ayuda.
