Reabre la plaza de San Miguel en Zaragoza con más zona peatonal y nuevos árboles
Los autobuses recuperarán la parada de la plaza este viernes

La plaza de San Miguel de Zaragoza ha reabierto este viernes tras una transformación integral que ha ampliado las zonas peatonales, ha incorporado 18 nuevos árboles y más de 120 metros cuadrados de espacios ajardinados y ha renovado el mobiliario urbano, en una actuación que forma parte del proyecto de reforma del Coso y que culminará a principios de 2027 con una inversión conjunta de 7,2 millones de euros.
El diseño ha reducido el espacio destinado a los vehículos y ha ampliado la zona estancial del lateral oeste, junto a la iglesia de San Miguel. En materia de movilidad, se ha modificado el trazado del vial para mantener dos carriles de circulación en una calzada de siete metros de ancho. El carril bici discurre por el lado este a nivel de calzada y se eleva a la cota de la acera entre las calles Reconquista y Antonio Agustín, detrás de la marquesina de la parada del autobús.
La reforma ha conservado los 20 árboles existentes y ha sumado otros 18 ejemplares de medio y gran porte, entre ellos tilos plateados y tulíperos. También se han creado más de 120 metros cuadrados de zonas ajardinadas, con plantas de flor y especies arbustivas, dotadas de cinco circuitos de riego independientes.
Uno de los nuevos elementos es una pérgola interactiva de agua que funciona mediante un pulsador y permite refrescarse en los días calurosos. La estructura cuenta con paneles solares que alimentan un sistema autónomo de iluminación LED. El espacio incorpora además 25 bancos y asientos individuales, siete papeleras y una fuente de beber con dos grifos, uno adaptado para perros.
Con la apertura de San Miguel, las líneas 29 y 39 del bus urbano, que usan la conexión entre calle Asalto y Coso Bajo, recuperarán a partir de las 18:00 la parada que hay en la plaza.
Críticas de la plataforma de afectados
La Plataforma de vecinos afectados ha criticado el diseño y dicen que el Ayuntamiento no ha tenido en cuenta sus reclamaciones. Aseguran que han perdido árboles, que no es un espacio verde y que la pérgola no supone un refugio climático.
"Es un desprecio a la historia de la plaza, de la iglesia y de todos los vecinos que vivimos aquí", ha afirmado María del Carmen Lapuente, miembro de la plataforma, quien ha manifestado que querían una fuente "pequeña" como la que hay en la plaza Diego Velázquez o en San Juan de los Panetes. "Esa pérgola la ponen en el Huerva y todos seremos felices. Aquí hemos pedido una fuente pequeñita y nos dijeron que era imposible, que es que las fuentes hay que limpiarlas", asegura.
