
La segunda fase de rehabilitación de la ribera del Huerva a su paso por Zaragoza arrancará este verano y se ejecutará simultáneamente en dos tramos de la capital. Las obras costarán 24 millones de euros y el Ayuntamiento de la capital aragonesa las sacará a exposición pública en los próximos días.
La primera fase de esta nueva actuación afectará a 1,2 kilómetros entre el puente de Blasco de Cacho y la Gran Vía, y será la más cara, con 16 millones de euros de presupuesto. En ella, proseguirán con los trabajos ya comenzados en la primera etapa del proyecto, como la retirada de sedimentos y el control de especies invasoras. Como novedad, se impulsará la creación de tres parques de estancia y disfrute del espacio fluvial en las áreas de los antiguos viveros, Bruno Solano y Emperador (junto a Juan Pablo Bonet), y se desarrollará una pasarela peatonal de 25 metros de longitud que unirá las calles Viva España y Manuel Lasala.
Para la alcaldesa, Natalia Chueca, se trata de "un proyecto estratégico y de legislatura que, sin duda, los vecinos llevaban muchos años esperando y que va a cambiar el paisaje urbanístico de la ciudad".
La segunda parte del trabajo, de 1,3 kilómetros de longitud, se desarrollará entre la calle Miguel Servet hasta la desembocadura en el río Ebro y contará con ocho millones de presupuesto. Tendrá una duración de ocho meses de ejecución y estará centrada en los espacios naturales. Se primará la accesibilidad en la parte habitable del río, para reconectar la ribera con la ciudad y permitir la entrada al cauce de manera más sencilla, dando así continuidad a los senderos peatonales.
