La restauración de una de las torres del Pilar aflora un nido de cernícalos, una especie protegida
Miembros del Seprona se han encargado de inspeccionar y acotar la zona de la torre de Santiago, en la que se halla el nido, para evitar el paso de los trabajadores y garantizar el bienestar de las crías

Las obras de restauración de las torres del Pilar han permitido descubrir un nido de cernícalos que permanecía escondido en uno de los recodos de la torre de Santiago. Especialistas del Seprona de la Guardia Civil recibieron un aviso el pasado 20 de mayo por parte de los encargados de los trabajos en el que comunicaban el hallazgo. Una vez accedieron, verificaron la existencia de un nido con cuatro crías de cernícalo vulgar, cuyo nombre científico es falco tinnunculus, que tenían pocos días de vida. Se trata de una especie protegida.
El nido se localizó en la torre de Santiago, a una altura de más de 50 metros, en una oquedad, tras uno de los elementos de ornamentación de la construcción. Se trata de la torre más antigua del conjunto arquitectónico, construida en el año 1715.

Agentes del Seprona verifican el hallazgo del nido de cernícalos en las torres del Pilar. / Guardia Civil
El cernícalo vulgar se encuentra entre las especies de protección especial, sensible a la alteración de su hábitat, que puede verse afectada en su entorno natural. El Seprona delimitó la zona donde se ubicaba el nido para evitar el paso de los trabajadores, con la finalidad de garantizar el bienestar de las aves y su periodo de cría.
A partir de ahora será el INAGA quien indique las pautas a seguir para garantizar el crecimiento de los ejemplares.

