La basílica del Pilar estrena nueva iluminación para realzar su patrimonio
El nuevo sistema, concebido para ser más contemporánea y sostenible, mejora la percepción del retablo mayor, la cúpula, los lienzos laterales y la Santa Capilla. Es una iniciativa incluida en el proyecto para la conmemoración del bimilenario de la venida de la Virgen

La basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza estrena una nueva iluminación interior con la que el Cabildo Metropolitano busca mejorar la percepción de uno de los principales conjuntos artísticos y patrimoniales de Aragón. La actuación supone un nuevo paso dentro de Pilar 2040, el proyecto puesto en marcha hace un año para preparar el bimilenario de la venida de la Virgen del Pilar y promover un proyecto de ciudad en torno al templo.
El nuevo sistema sustituye la iluminación general y uniforme por una distribución más precisa de la luz, adaptada a las características de cada espacio y obra. La actuación se centra en cuatro ámbitos principales: el retablo mayor y el altar, los grandes lienzos laterales, la cúpula central y la Santa Capilla de la Virgen del Pilar.
El proyecto ha tenido en cuenta la posición de las luminarias, sus ángulos y distancias y la relación entre las diferentes zonas del templo. El objetivo es evitar deslumbramientos y reflejos y, al mismo tiempo, recuperar detalles, volúmenes y colores que podían quedar ocultos con una iluminación menos dirigida.
En el retablo mayor, la nueva disposición de los focos permite apreciar mejor el modelado del alabastro y la profundidad de las tallas. Las sombras suaves ayudan a recuperar el volumen de rostros, vestiduras y elementos arquitectónicos. La iluminación también establece diferentes niveles de atención en las escenas del retablo, con el óculo eucarístico como uno de los puntos centrales.
El altar mayor mantiene su protagonismo dentro del presbiterio y cuenta con una iluminación que busca hacer visible el trabajo de la plata sin generar reflejos que dificulten la contemplación o interfieran en la celebración litúrgica.
Los grandes lienzos laterales reciben también una iluminación dirigida que permite distinguir mejor personajes, gestos y contrastes cromáticos, integrada con el resto del conjunto arquitectónico y artístico.
Uno de los puntos en los que la intervención adquiere mayor precisión es la Santa Capilla de la Virgen del Pilar. El nuevo sistema permite destacar de forma diferenciada la imagen de la Virgen, la Santa Columna y los distintos grupos escultóricos que componen el espacio.
Un nuevo paso de cara al proyecto Pilar 2040
La renovación de la iluminación se integra en Pilar 2040, un itinerario de 15 años impulsado por el Cabildo Metropolitano con el horizonte puesto en 2040, cuando se conmemorará, según la tradición, el Bimilenario de la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza.
El resultado pretende que el visitante pueda percibir el templo de una manera diferente: con una iluminación capaz de adaptarse a cada espacio y momento y que sitúa la tecnología al servicio de la conservación y de la experiencia de quienes recorren la basílica.
