
Teruel puede presumir de tener un museo único. Se trata de una farmacia del siglo pasado, que conserva intactos muchos de los utensilios y medicinas que se usaban entonces. Económicamente no es muy importante, dicen sus dueños, pero sí su poder de divulgación.
Como curiosidad, un medicamento que se usaba hace 3.000 años y que se describe en el Éxodo en la biblia sigue fabricándose. Una de las fórmulas magistrales con más años.
