Teruel se entrega a la emoción en el acto final de las Bodas de Isabel y mira ya al futuro
La vista ya está puesta en la próxima edición y en saber si será declarada de Fiesta Interés Turístico Internacional

Han concluido este domingo la vigésimo novena edición de Las Bodas de Isabel(se abre en una nueva ventana) con un balance satisfactorio y con el punto de mira puesto en lograr la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Un objetivo a conseguir de cara a la próxima edición, que catapultaría a esta festividad fuera de nuestras fronteras.
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha resaltado que este evento ya "forma parte indisoluble de la ciudad de Teruel". La primera edil ha reconocido el gran trabajo que ha desempeñado Isabel y Diego, representados por dos jóvenes turolenses de 25 años que nunca han conocido la ciudad de Teruel sin las Bodas de Isabel de Segura, "y eso es un dato revelador", añadía.
"Al final, no es solo una interpretación. Ellos sienten realmente esta historia y la familia que se crea. Es esa emoción la que conecta realmente con el público", ha señalado la directora de las Bodas. Lorena Muñoz ha añadido que las novedades introducidas este año han sido muy positivas, que el público ha respondido muy bien y que el elenco de actores ha estado "espectacular".
Fin de fiesta
El beso de Isabel de Segura a Diego de Marcilla ha puesto fin a una apasionada historia y ha dado comienzo, de nuevo, a la leyenda que desde hace 800 años ensalza el amor y universaliza el nombre de Teruel. Culminan así meses de preparación y se pone el broche de oro a un intenso fin de semana que transforma por completo a la capital turolense.
Si algo caracteriza a las Bodas de Isabel es la implicación, no solo del elenco teatral, sino también de toda una ciudad que ha retrocedido al siglo XIII. Los visitantes han seguido cada representación de esta leyenda con emoción e intensidad. Este domingo, por fin, Isabel le ha dado a Diego el beso prometido sobre su lecho de muerte. En ese instante, ella también ha muerto, sellando así un amor que ha quedado para la eternidad. Ambos recorren ya unidos para siempre las calle de Teruel y fortalecen de nuevo una leyenda que ha elevado a esta ciudad a la admiración compartida por esta historia de amor.
