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Teruel

Los vecinos de Fuentes Calientes, en Teruel, mantienen viva la antigua tradición de escamondar

Esta actividad consiste en podar sargas y chopos negros. La aprenden de padres a hijos y, con el paso del tiempo, se ha convertido en una jornada festiva en la que participa y se vincula todo el pueblo

Momento en el que un vecino de Fuentes Calientes (Teruel) escamonda uno de los chopos./ Aragón TV
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Los vecinos de Fuentes Calientes, en Teruel, han salido este sábado al monte a cumplir la tradición de escamondar. Se trata de una actividad transmitida de padres a hijos desde hace décadas y que consiste en la poda de sargas y chopos negros. En la actualidad, se ha convertido en una jornada festiva en la que se vincula y participa todo el pueblo.

Se utilizan combustible, motosierras o cuerdas que sirven de guía de vida. Son las herramientas que les sirven para subir a estos árboles y escamondarlos. Así lo explica José Orduña, arborista, que detalla la finalidad de la escamonda y en qué tipo de árboles ha de realizarse: "Escamondar es retirarle las ramas a un árbol, por lo que se genera un muñón o cabeza de gato". 

Desde Fuentes Calientes, el festival que tiene el nombre de 'A Escamondar' rinde un homenaje a estos árboles trasmochos que tuvieron y tienen importancia para la comunidad. El organizador de la cuarta edición de esta cita, Darío Escriche, cuenta la importancia de esta iniciativa desde la perspectiva medioambiental. "El objetivo es la conservación de estos árboles, el legado de nuestros antepasados", señala. 

Este proceso se hacía antiguamente con hachas y la madera que se obtenía se usaba para hacer leña y también para la construcción. Manuel Cirugeda es un vecino del pueblo y el último en hacer el proceso como maderero. Desde el conocimiento que le da la experiencia ha destacado la calidad de la madera del chopo para la construcción y la leña: "Tiene unas ventajas muy buenas, incluso mejor que el pino, y para leña también". Mientras que para Manuel es una cita ya conocida, para otros jóvenes esta es su primera vez. A pesar de la inclemencia del día, se ha cumplido el objetivo de "conocer todo el proceso".

La jornada se extiende más allá del trabajo en el campo con una comida popular y conciertos que cada vez tienen más adeptos. Y ante el frío, el viento y la nieve de la mañana, la fiesta y la subasta de estas ramas convertidas en leña son parte fundamental para hacer entrar en calor a los asistentes.

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