
La provincia de Teruel fue el primer territorio del país que tuvo la distinción Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el cerdo. De eso han pasado tres años, y en este tiempo la producción no ha dejado de crecer. De las 31.112 medias canales criadas en 2023 a las 66.562 de 2025 y unas previsiones para este 2026 que superarían las 100.000.
El requisito para ser un producto único viene dado por la calificación. La crianza, el sacrificio y el despiece del animal debe ser en la provincia turolense y su base genética tiene que corresponder a tres razas concretas y tener un peso mínimo por ejemplar de 86 kilos.
"Las principales características organolépticas que puede tener el producto es una alta infiltración de grasa intramuscular, lo que la hace muy sabrosa y muy tierna, y un color un pelín más rojizo, de carne más hecha, al final, de carne de más calidad que la de un cerdo convencional", detalla el director general de Naturuel, Juan Saz.
La carne procede de cerdos Landrace y Large White o cruce por parte materna, y de Duroc por la parterna. "La diferencia es la grasa infiltrada, que le confiere un sabor particular que la diferencia del resto. Al ser una figura europea, le confiere un gran rigor y una valoración especial en muchos lugares", reflexionan desde esta empresa.
Promoción de marca
La IGP se creó para destacar el valor de esta particular carne. Con un producto más que consolidado, el objetivo ahora es promocionarlo. "Vamos a dar comunicación a carniceros, en este caso, que quieran ver las excelencias de nuestra carne; también, a hosteleros y, para rematar, también mucho punto de venta para darlo a conocer al consumidor", señala Ricardo Mosteo, presidente del CRODP Jamón y Paleta de Teruel y de la IGP de Teruel. Se van a llevar a cabo acciones sobre todo en Aragón, pero también a nivel nacional.
