
Los municipios turolenses de La Codoñera y La Portellada cuentan ya con sendas depuradoras para el tratamiento de las aguas residuales de sus entornos. En total, se han invertido globalmente 1,5 millones de euros proveniente de los fondos FITE, el programa destinado al fomento de la inversión en la provincia de Teruel, financiado por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón.
La Portellada tendrá que esperar para iniciar su actividad porque carece todavía de la conexión eléctrica pertinente. Diseñada para el equivalente a 500 habitantes, cuenta con un nuevo colector, pozo de bombeo, tratamiento secundario mediante tecnología de biodiscos y de lodos con espesados y eras de secano.
"Con ganas de que se ponga en funcionamiento, aunque surge el inconveniente de la luz. De momento, durante un año funcionará con un grupo electrógeno y confiamos en que la conexión eléctrica este lista pasado este tiempo", ha señalado la alcaldesa del municipio, Gloria Serrat.
La que está a pleno rendimiento es la de La Codoñera, que incluye un colector de 300 metros. Desemboca en el barranco de La Val del Pueblo del que se abastecían varios huertos de la zona. Los agricultores han trasladado esta problemática al Instituto Aragonés del Agua. "El punto de vertido está en un lugar que provoca la inundación de alguna zona cultivable y estamos viendo cómo solucionar el problema", reconoce Elena Bosque, alcaldesa de La Codoñera.
Desde el Gobierno de Aragón se han comprometido a encontrar una solución. El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, augura "unas aguas que van a cumplir normativamente todos los indicadores medioambientales y su vertido no va a penalizar en absoluto el medio ambiente". En la actualidad, se construyen las depuradoras en La Iglesuela del Cid y Aguaviva, y pronto se licitarán los trabajos para estas instalaciones en otras nueve localidades turolenses.
