
Dos años después del derrumbe del edificio en la calle San Francisco de Teruel(se abre en una nueva ventana), los peritos de las compañías de seguros contratadas por el Ayuntamiento de Teruel y Aguas de Valencia han podido acceder por primera vez al solar para comenzar las pruebas sobre las causas del colapso.
Junto a los técnicos del consorcio de las aseguradoras, los peritos van a realizar catas en el terreno para testar la dureza del suelo y el estado de los pilares que sustentaban el edificio. Los operarios disponen de dos semanas para acceder al solar, plazo solicitado a los propietarios.
Las aseguradoras deben presentar la documentación en el juzgado el día 19 de septiembre, que se sumará a las pruebas periciales que han aportado los vecinos. La información recogida en estos documentos deberá explicar qué provocó el derrumbe hace dos años y un mes.
Además del colapso del edificio número 21 de la calle San Francisco, también se vieron afectados el número 19, que tuvo que ser desalojado y será derruido, y el 23-25, que se vio parcialmente dañado. En este tiempo, las 20 familias afectadas permanecen a la espera de ver cómo se soluciona de manera definitiva este suceso.
El Ayuntamiento de Teruel ha invertido, según su alcaldesa, 1,6 millones de euros en desescombrar y limpiar la zona afectada. Unas labores que se prolongaron durante más de un año.
