
Tras más de 40 años, el municipio turolense de Veguillas de la Sierra cuenta con un bebé entre sus habitantes. Se trata de Bruno, quien llegó al mundo el pasado 19 de junio en el Hospital Obispo Polanco de Teruel. Aunque en la localidad hay 25 personas censadas, actualmente tan solo viven diez.
Su madre llegó a la localidad hace dos años, en principio, para pasar una temporada. Sin embargo, finalmente decidió instalarse en ella. "Aquí vivirá muy bien. Todo el pueblo lo va a querer. De hecho, llevan nueve meses detrás interesándose por cómo evoluciona todo", explica Jorge Gascón, tío de la madre.
Esta joven de 23 años trabaja en un bar de Arroyo Cerezo, una aldea perteneciente a Castielfabib (Valencia) y situada a cuatro kilómetros de Veguillas de la Sierra. Decidió abrir este bar hace un año, antes utilizado por los vecinos como punto de encuentro, para reavivar la vida social de la aldea, que cuenta con 11 habitantes.
La madre continuará con su trabajo en el bar y criará a Bruno en Veguillas de la Sierra. "Tendrá la ayuda de todos. El pueblo está muy contento e ilusionado", subraya Amalio Murciano, alcalde del municipio.
No es para menos, ya que según el último informe del Consejo Económico y Social de Aragón (CESA) en 197 municipios aragoneses, el 26,9% del total, no hay ni un solo menor de 16 años o la cifra es muy baja, es decir, están por debajo de los seis. De hecho, la provincia turolense y la zaragozana son las que más sufren esta falta de relevo generacional, ya que cada una cuenta con 28 municipios sin un solo menor, mientras en la provincia de Huesca hay únicamente tres.
Desde este mes de junio, Veguillas de la Sierra saldrá de este listado gracias a la llegada de Bruno, una esperanza en este pequeño pueblo de Teruel.
