
El Gran Premio de Motociclismo se ha celebrado más allá del circuito. La localidad de Alcañiz está viviendo uno de sus fines de semana más esperados. Vecinos, hosteleros y visitantes han aprovechado una celebración que arrastra una larga tradición vinculada al mundo del motor.
La noche dejó las motos aparcadas y dio comienzo la fiesta. Alcañiz se transformaba en una gran discoteca al aire libre con cuatro escenarios diferentes. Uno de ellos ha sido la Plaza de España, en el centro del municipio, que ha contado con las barras a pie de pista que ha supuesto un impulso al sector de la hostelería.

La música lo ha inundado todo y se ha mezclado, por momentos, con el sonido de los tubos de escape, muy reconocido para los presentes y que les ha ayudado a vibrar.

