
"Todos somos machistas. ¿Cómo no vamos a serlo en esta sociedad actual?". Este es el punto de partida de la charla que la educadora social Marina Marroquí, especialista en violencia de género, ha impartido este lunes en Teruel. Una sesión en la que ha enfrentado realidad y estereotipos, machismo y adolescentes.
Este monólogo-taller, 'Eso no es amor', está dirigido a alumnos de primero de Bachillerato y de grados formativos, en el marco del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y del Plan Director para la Convivencia y la Seguridad Escolar.
Ha contrapuesto cómo crecen los niños y las niñas con princesas, muñecas e historias de amor frente a héroes o videojuegos violentos. Algo que en la adolescencia se reproduce, aunque a otro nivel, en las redes sociales.
Ha expuesto también algunos estereotipos más que dañinos a los que están expuestos los más jóvenes: las chicas deben ser sumisas y delgadas, los chicos celosos y fuertes.
Marroquí ha destacado que el 88% de la pornografía que ven los adolescentes incluye violencia física explícita contra las mujeres. "En el mejor de los casos, y es horrible lo que voy a decir, es cogerla del cuello, pegarle o estrangularla", ha añadido la educadora social.
Marina Marroquí ha narrado también su propia experiencia, cómo sobrevivió a cuatro años de malos tratos. Desde los 15 a los 19 años, la intentaron matar dos veces, la quemaron y la violaron. Un periodo de tiempo en el que ella excusaba a su maltratador y ahora se sigue preguntando cómo pudo pasar.
Para combatir esta lacra social, en sus charlas propone ser crítico como primera solución. Además ha recordado que en Teruel, a día de hoy, hay 163 mujeres con medidas de protección por violencia de género.
