Un socavón de 50 metros que ha abierto un 'agujero' en la economía de familias y negocios
Las lluvias de hace un mes provocaron un socavón en la RN-134 que mantiene cortado el paso fronterizo del Somport en una zona de tradicional intercambio comercial, cultural y turístico

Las intensas lluvias del 6 de septiembre en el Pirineo se llevaron por delante la carretera francesa RN134, solo unos kilómetros de la frontera con España por el túnel y el puerto de Somport. Aunque se llegó a temer que la carretera pudiera estar más de medio año cortada al tráfico, las obras de reparación ya han empezada y desde Francia esperan que en enero podrá volver a estar operativa. En cualquier caso, el socavón y los múltiples daños sufridos por la carretera, han cambiado la vida de decenas de personas a uno y otro lado de la frontera. El programa 'Objetivo', de Aragón TV, analiza este sábado a partir de las 13:25 cómo viven los afectados esta situación.
Cécile Desgranges es profesora, vive en Jaca y trabaja en Bedous, ya en Francia. Hasta allí se desplaza a diario. Antes del 7 de septiembre tardaba unos 45 minutos. Ahora el viaje es una odisea. En coche cruza el túnel de Somport y conduce hasta unos metros antes del socavón. Al otro lado, tras caminar unos metros por una senda, un segundo coche le lleva hasta su trabajo. "El itinerario lo elijo en función de las condiciones meteorológicas y en función de lo que me han dicho unos u otros por mensaje o que me he encontrado". Lamenta que en su trabajo nadie le haya preguntado por su situación: "¿Estamos allí? pues no hay problema y todo el mundo cierra los ojos y las autoridades no hacen nada".

Cécile Desgranges vive en Jaca y trabaja en Bedous (Francia). / Aragón TV

Rafael Acín, encargado de la gasolinera de Canfranc. / Aragón TV
En Canfranc, el estanco de Javier Martín lleva abierto 70 años. Es un negocio familiar que vive fundamentalmente de los franceses que acuden a la zona. Su propietario, teme las consecuencias un cierre prolongado: "El francés implica el 80% más o menos del dinero que ingresamos en el estanco. Una cosa es estar parados un mes o dos que puede pasar. siempre hay algún tipo de accidente que a veces te hace parar un poco, pero claro, medio año podría ser muy malo para el negocio". Trabajan allí cuatro personas y con esta situación se han visto obligados a hacer reducciones de jornada.
En la histórica estación ferroviaria está el nuevo hotel Royal Hideaway con sus tres restaurantes, uno de ellos con una estrella Michelin. Su directora, María Bellosta, lamenta que están sufriendo cancelaciones todos los días y muchas reservas se quedan directamente sin hacer: "Tanto grupos como reservas individuales, empresas que vienen aquí a hacer sus reuniones sus convenciones o grupos turísticos que vienen con coches y motos no pueden pasar por la carretera. Así pues pues, eligen otro destino", explica. El establecimiento está a punto a cumplir dos años que, según su directora, "estaban siendo buenos", y cree que esto será un "freno" a esa tendencia.
La situación en el lado francés
También en el otro lado de la frontera hay negocios perjudicados. La estación de esquí de fondo de Le Somport se han quedado en el lado opuesto del socavón y no tienen conexión con el resto de Francia. Su director, Bruno Guitton, vive en Urdos, primera localidad francesa tras cruzar el túnel. Cada día tiene que cruzar el agujero para llegar a trabajar. De momento, mantiene sus planes de abrir la estación el 1 de diciembre, ya que cuenta con trabajadores de Jaca o Villanúa, y vienen muchos clientes españoles. "Eso es un punto. pero teníamos 20% que venían los fines de semana como los colegios franceses, muchos coles que vienen entre semana, ellos no van a pasar", lamenta,
En invierno trabajan 30 personas en la estación y muchos vienen del lado francés. "Van a hacer lo mismo que yo, todos los días pasando y de momento no hay nieve", recuerda Bruno. Y se lamenta por la poca atención de las autoridades: "Somos pocos y como somos pocos no es la prioridad".
Jokin Barennes, por su parte, tiene desde 2021 una quesería en la borda que lleva su nombre, situada a dos kilómetros del socavón, donde tien también un rebaño de 170 ovejas. Con su leche fabrica queso de monte. El corte de la carretera llegó en un mal mes por que en septiembre "son las vacaciones de los jubilados que suelen pasar por aquí. Es un mes importante también, no tanto como agosto o julio, pero importante para la temporada".
El gran socavón se produjo en el término municipal de Urdos. La carretera pasa por el centro de este pueblo de apenas 60 habitantes. Hasta aquí venían turistas españoles y sobre todo peregrinos del camino de Santiago. La brecha impide que lleguen. Y eso lo notan en el hotel y en la tienda del pueblo. Eric Marquèze, dependiente de la tienda lamenta que han perdido el 50% de la clientela, principalmente los peregrinos, "que paraban aquí de camino a España".
La alternativa provisional del Portalet
En Aragón hay tres pasos fronterizos: Somport, Portalet y Bielsa. El más importante es el túnel de Somport. 254 millones de euros de inversión y 8 kilómetros que garantizaban la conexión entre España y Francia por el Pirineo central. En condiciones normales, pasan 1.600 vehículos al día y, de ellos más de 400 son pesados. Coatrans, una empresa de transporte de cereal de Villanueva de Gállego, es una de las que suele emplear esta ruta, dado que muchos de sus clientes están en el sur de Francia.
Pedro Andrés es uno de sus conductores y desde el 7 de septiembre tiene una cama preparada: "Vengo a salir sobre las 5 de la mañana y vuelvo a casa sobre las 5 de la tarde. Ahora sales a las de la mañana paras igual a las 5 de la tarde pero te tienes que parar en un área de servicio porque no llegas a casa". En su caso, tiene que cruzar a Francia por Irún, por lo que aumentan los kilómetros recorridos, los gastos y las pérdidas.
Para ellos la ruta por el Portalet, el paso más próximo a Somport, no es la solución porque los camiones de más de 3 toneladas y media tienen prohibido el paso. Hay excepciones para los que prestan servicio en la zona y, desde el 8 de octubre, también para los que llevan animales vivos, paja y forraje. El gobierno de Aragón trabaja con las autoridades francesas para ampliar las excepciones de circulación. El Consejero de Fomento, Octavio López, pide que también se pueda incorporar el cereal y el maíz a esa lista.
Alquilar un taxi o un piso para los alumnos que estudian en Francia
Para el resto de vehículos, el corte de la nacional obliga a ir al valle de Aspe por el Portalet. Duplica las horas de viaje por una carretera de montaña. La duda es qué pasará cuando llegue la nieve. Es el problema al que se enfrentan los chicos y chicas de la zona que estudian en Oloron. Hasta el corte, una decena de estudiantes compartían un autobús que les llevaba de Jaca a Olorón. Ahora, sale desde Senegüé, el viaje dura una hora más y el lunes llega más tarde por lo que pierden clase. Por ello, siete familias han cambiado el bus por un taxi. Rebeca Gómez, una de las afectadas explica que ganan en "tiempo y seguridad" porque "es un vehículo más pequeño". Reconoce que así "no pierden clase" pero "obviamente, nos sale más caro".

Mientras, Laura García y su familia viven en Canfranc y también han apostado por la educación francesa para su hija de 13 años. Tardaban 15 minutos en coche hasta Urdos, donde cogía la ruta escolar que la llevaba a Bedous. En total, poco más de media hora. Un viaje que hacían a diario. Ahora han alquilado un piso en Accous a cinco minutos del instituto. "De cara a nuestros hijos que tuviera el menor impacto posible porque decirles que se tienen que mudar a Francia para continuar sus estudios y si encima les dices que tienen que ir con familias desconocidas así de sopetón, preferimos buscar la opción de alquilar nosotros un apartamento". Lo comparten con dos familias más de Canfranc que están en la misma situación. El Ayuntamiento de la localidad les alquila un piso turístico de propiedad municipal a un precio más barato del habitual.
Francia ha acortado los plazos para terminar la carretera. Será en enero de 2025, si las condiciones meteorológicas lo permiten. Una fecha que los afectados esperan que sea una realidad para que estos dos valles, el del Aragón y el de Aspe, vuelvan a estar conectados y la normalidad regrese a la vida de todos ellos.



