Fin a la crisis diplomática: Italia y España pactan interrumpir los controles en sus fronteras
Estas medidas suponían una suspensión del acuerdo de libre circulación Schengen en la Unión Europea

Los ministros del Interior de Italia y España, Matteo Piantedosi y Fernando Grande-Marlaska, han acordado este jueves que no continuarán los controles recíprocos en las fronteras.
Ambos ministros han llegado al acuerdo en una conversación telefónica, programada a raíz de la reunión celebrada al margen del Consejo Europeo entre la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que tuvo lugar en Bruselas el pasado jueves.
"La decisión, tomada tras un minucioso análisis de la situación, irá acompañada de un refuerzo del intercambio de información para garantizar la plena seguridad del espacio común de Schengen", informó el ministerio del Interior italiano.
Fuentes del Ministerio de Interior español confirmaron también el acuerdo de no prorrogar los controles fronterizos recuperados el pasado mes de agosto para los vuelos y las conexiones marítimas procedentes de Italia, a raíz de la crisis migratoria de la ciudad autónoma de Ceuta.
Casi tres meses de crisis diplomática
La medida de hacer controles en los aeropuertos y puertos a los pasajeros procedentes de España se impuso en Italia por primera vez el pasado 1 de agosto y se prorrogó hasta en tres ocasiones.
El Ministerio del Interior italiano justificó su decisión por "la situación" en Ceuta y, en respuesta, España también introdujo controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia, respondiendo también a la última prórroga, imponiendo la misma medida a los viajeros procedentes de Italia hasta el 8 de octubre.
Estas medidas suponían una suspensión del acuerdo de libre circulación Schengen en la Unión Europea.
El pasado 15 de septiembre, cuando Italia decidió mantener estos controles por segunda vez, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, lo calificó de "vergüenza" y de "medida absurda".
Por su parte, su homólogo italiano, Antonio Tajani, había criticado la respuesta española de responder con los mismos controles como "inútilmente agresiva".
El 31 de agosto, tras un mes de esta medida, Italia aseguró que había hecho controles a más de 180.000 viajeros procedentes de España en sus fronteras y que había negado la entrada a 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, y detenido a otras seis.
