AfD bate récords a tres escaños de la mayoría absoluta en Sajonia
El partido de extrema derecha podría gobernar en minoría si los izquierdistas BSW no apoyan el cordón sanitario

El partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) ganó este domingo las elecciones del estado federado oriental de Sajonia-Anhalt y, si bien no logró la ansiada mayoría absoluta para gobernar por primera vez en solitario en una región germana, obtuvo un resultado récord.
Con todos de los votos escrutados, AfD consiguió un 43,8 % de los votos, con lo que se queda a tres escaños de la mayoría absoluta. Un eufórico Ulrich Siegmund, candidato a primer ministro de AfD, ha celebrado los resultados en la fiesta electoral del partido.
"Hemos escrito historia. Es una señal para toda Alemania. Es un impulso que atraviesa todo el país. Por supuesto, tenemos un mandato de gobierno. Tenderemos la mano a quienes quisieran solucionar junto a nosotros los problemas que se han creado en este país", manifestó el candidato.
La copresidenta de la fuerza, Alice Weidel, dijo con una gran sonrisa que "con Uli Siegmund tenemos al primer ministro en Alemania". El copresidente Tino Chupralla añadió: "Vamos a asumir la responsabilidad de gobernar aquí en Sajonia-Anhalt y también a nivel federal".
AfD ganó en 2024 las elecciones en el estado federado oriental de Turingia, aunque no llegó a gobernar por el 'cordón sanitario' de los otros partidos. Actualmente, AfD va en primera posición en los sondeos nacionales.
Las reacciones políticas
El candidato de la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Sajonia-Anhalt, el primer ministro Sven Schulze, se mostró decepcionado por el resultado, que se ha reducido a la mitad con un 17,2 % en comparación con 2021, pasando de 40 a 16 diputados.
El líder del grupo parlamentario de la Unión en la Cámara Baja, Thorsten Frei, consideró la victoria de AfD "un punto de inflexión". Recalcó que "nunca antes habíamos vivido una situación en la que un partido clasificado como 'extremista de derecha confirmado' por la Oficina Regional para la Protección de la Constitución haya obtenido una mayoría".
El colíder del Partido Socialdemócrata (SPD), que obtuvo un 9,3 %, Lars Klingbeil, señaló que el resultado "es un motivo para reflexionar también sobre la política que hacemos aquí en Berlín, sobre el rumbo reformista del Gobierno federal" de coalición de conservadores y socialdemócratas.
El resultado implica que habría una mayoría más allá de AfD, pero su contundente victoria hace poco viable una alianza estable de varios partidos, en la que tendrían que participar un partido conservador como la CDU del canciller Friedrich Merz y una formación de origen marxista como La Izquierda, la quinta fuerza con un 8,6 %.
La secretaria general de la CDU, Franziska Hoppermann, reiteró que no se puede mantener "conversaciones serias con un partido que tiene un grave problema de antisemitismo, quiere un modelo de sociedad completamente diferente al nuestro y nos acusa de hacer política fascista".
La líder del grupo parlamentario de La Izquierda en la Cámara Baja, Heidi Reichinnek, señaló que la Unión tiene que decidir ahora "de qué lado de la historia está".
Los Verdes lograron un 8,9 % y los liberales del FDP, que formaban parte del gobierno de coalición de Schulze junto al SPD, no entraron en el Parlamento, mientras que la izquierdista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) logró finalmente entrar por la mínima con un 5,3 %.
Vías de gobierno
Con el ingreso de BSW en el Parlamento regional, AfD se aleja de la mayoría absoluta de 42 escaños. Sin embargo, la CDU, La Izquierda, Los Verdes y el SPD tampoco cuentan con una mayoría absoluta, con lo que los populistas de izquierda se convierten en una fuerza decisoria en el parlamento regional.
Desde BSW no apoyan el cordón sanitario aplicado a AfD. La copresidenta de la formación izquierdista, Amira-Mohamed Ali, defiende elegir un gobierno de expertos y suprapartidista que administre con mayorías cambiantes y en diálogo con todos los partidos. Para BSW, dejar que la AfD gobierne en minoría también es una opción.
Siegmund podría ser elegido primer ministro en una tercera votación en el Parlamento, en la que solo necesitaría una mayoría simple si no hay acuerdo entre los otros partidos.