Los Danzantes de Huesca recorren cuatro siglos de historia en un nuevo libro
'Historia viva', del historiador Carlos Garcés, repasa la evolución de la agrupación desde el siglo XVII hasta la actualidad con 400 fotografías y una investigación documental

La actuación de los Danzantes de Huesca es uno de los momentos más esperados de las Fiestas de San Lorenzo. Sus cinco dances constituyen uno de los principales símbolos de la capital altoaragonesa y una tradición con varios siglos de historia que ahora queda recogida en el libro ‘Danzantes de Huesca. Historia Viva’.
La obra, realizada por el historiador oscense Carlos Garcés, repasa el origen y la evolución de la agrupación desde el siglo XVII hasta la actualidad, vinculando su historia con la de la ciudad de Huesca. Fruto de un amplio trabajo de investigación, el libro reúne cerca de 400 fotografías y documentación histórica que aportan una nueva mirada al patrimonio cultural oscense.
Entre las imágenes recopiladas figuran fotografías históricas, como una tomada en 1993 en Ultramarinos La Confianza y otra realizada en 2025 en el mismo lugar, que muestran la continuidad de una tradición centenaria.
El presidente de la Agrupación de Danzantes de Huesca, Jorge Escario, destaca que la publicación trasciende el ámbito festivo: "No solamente lees dance, no solamente lees tradición, no solamente lees San Lorenzo, sino que estás leyendo la propia historia de tu ciudad".

La investigación sitúa los orígenes documentados de los danzantes en el siglo XVII y recoge algunas de las primeras referencias históricas a la agrupación. El autor del libro, Carlos Garcés, explica que, "de hecho, en 1789, que es el año de la Revolución Francesa, aparece por primera vez la mención Danzantes de San Lorenzo que está en el Archivo Provincial de Huesca y que también se recoge en el libro".
Además de sus orígenes, 'Historia viva' repasa algunos de los hitos más importantes de la agrupación, como la incorporación de la mujer o los viajes a Roma. Sobre este último acontecimiento, el secretario de la Agrupación de Danzantes de Huesca, Darío Baja, ha destacado lo emotivo que fue "volver a repetir el viaje a Roma 40 años después".

