
Un término médico esta detrás de que el ejercicio físico priorice el trabajo de fuerza sobre el aeróbico. Es la sarcopenia, afección que se caracteriza por la pérdida de masa, fuerza y funcionamiento de los músculos cuanto más mayor se hace una persona. Así las nuevas tendencias indican que realizar ejercicios de fuerza mejoran la calidad de vida cuando se alcanza la vejez. Andar está muy bien, pero los últimos estudios realizados, por instituciones como el British Journal of Sports Medicine o encuentros como el American Congress of Rehabilitation Medicine, afirman que retardar la pérdida muscular favorece la longevidad de las personas.
"Salir a andar está bien, pero ahora se ha visto que tener unos músculos fuertes retrasa el envejecimiento, evita caídas y mejora la estabilidad", afirma la fisioterapeuta Pilar Crespo. Una línea similar utiliza Iván Vera, preparador físico de JG Fitness, al reconocer que el beneficio es mayor porque se "activa más el metabolismo y se dispone de un cuerpo más activo".
Los profesionales del sector entienden que quedan atrás los estereotipos relacionados con que ejercitar la fuerza está únicamente ligado a la estética del individuo. Sus beneficios, tanto en el presente como a futuro, son muy valiosos. "Entre los 45 y 55 años se comienza a perder masa muscular por efecto de la edad", advierte Vera. Ralentizar esta"carrera de fondo" se vuelve muy necesario en la vejez, porque se amortigua el problema. Los fisoterapeutas ven una correlación directa entre masa muscular y prevención de cualquier tipo de lesión. "La mejor manera de evitar caídas y tener autonomía y libertad cuando se cumplen años es a través de un buen físico, y los músculos y su estado juegan un papel protagonista en todo esto", señala Crespo. Es lo que marca tener que "estar pendiente de terceras personas o una residencia".
Nunca es tarde para empezar
No importa la edad para iniciarse en los ejercicios de fuerza, porque todo trabajo realizado sirve. Eso sí, a diferencia del aeróbico, que puede circunscribirse simplemente a caminar, hacer pesas conlleva una supervisión de profesionales. "Es muy importante estar bien guiado porque si un ejercicio se ejecuta mal, el riesgo de lesión en muy alto", alertan desde JG Fitness. Pero si la práctica es correcta, los beneficios, aunque se produzca una lesión, son enormes.
"Muchos de los contratiempos se producen por cansancio", indica la propietaria de Helse Fisioterapia. Una fatiga que llega antes sin la musculatura adecuada. Y en el caso de que exista un percance, y aunque se pierda capacidad muscular por la inactividad, "la recuperación es mucho más rápida porque los músculos tienen memoria". Y no solo eso, sino que las probabilidades de reincidencia en una dolencia se minimizan.
