Llega el horario de invierno: "El domingo será un día de 25 horas con buen tiempo para disfrutarlo"
Así lo ha anticipado el meteorólogo de Aragón TV, David Fernández. En la madrugada del domingo, a las 3:00 volverán a ser las 2:00, un cambio que despierta controversia. Se impuso en 1974 por la crisis del petróleo, pero en la actualidad "tiene menos sentido" por el cambio de hábitos

El horario de invierno comenzará en España en la madrugada del sábado al domingo, cuando a las 3:00 los relojes se atrasarán a las 2:00, un cambio cuestionado desde hace años, pero que la Comisión Europea renovó de forma automática en marzo pasado hasta 2031. Amanecerá y anochecerá más temprano. Este nuevo horario estará vigente hasta el 28 de marzo. El domingo, los relojes se atrasan una hora, lo que dejará un fin de semana de 49 horas. Las horas de luz ya comenzaron a descender el pasado 23 de septiembre, cuando se inció el equinoccio de otoño. El meteorólogo de Aragón TV, David Fernández, ha anticipado que "el domingo será un día de 25 horas con buen tiempo para disfrutarlo".
Este cambio horario se decidió en 1974 para contener las consecuencias de la crisis del petróleo. Aunque el marco social en el que se desarrolla ha cambiado sustancialmente, existen algunas ligeras ventajas, como ha explicado David Fernández: "Se ahorra energía, aunque en poca medida, porque se queda en una media de entre cuatro y seis euros por hogar. Su utilidad se basaba en unas razones que han cambiado".
En la búsqueda de más ventajas, Fernández apunta a que mejora "la sincronización con el sol". En este momento, los relojes están dos horas por delante de la hora solar y el domingo, esa distancia se reducirá a una sola hora. Y la última de las mejoras de este cambio son posibles beneficios para la salud, "sobre todo para el descanso y el sueño porque el cuerpo se desactiva horas antes de dormir y lo facilita, a diferencia de lo que sucede en mayo o junio, meses en los que hay luz solar hasta las 22:00".
En la calle, las opiniones de los ciudadanos varían entre quienes señalan que este cambio "es un poco incordio", mientras que otros aseguran que "no les influye porque echaban de menos el frío". En lo que sí coinciden es que "hay que adaptarse".
Desde el equinoccio de otoño del pasado 23 de septiembre, cuando hubo prácticamente las mismas horas de luz que de oscuridad, la duración de los días va en descenso y llegará a su mínimo el 21 de diciembre, fecha del solsticio de invierno.
Pese a la controversia sobre si Europa debería seguir con el cambio de hora, el Diario Oficial de la Unión Europea publicó el 18 de marzo una comunicación que fijaba las fechas de inicio del horario de verano y de invierno para los próximos cinco años.
Según los expertos, el cambio de hora puede alterar la salud y la productividad laboral por la fatiga y la falta de concentración, por lo que recomiendan ajustar los horarios de sueño y comidas unos días antes, sobre todo en grupos sensibles como niños y ancianos. Los expertos desaconsejan el uso de ansiolíticos.
Gracias a internet, todos los dispositivos con conexión se sincronizarán automáticamente a las 3:00 de la madrugada con el nuevo horario, lo que prácticamente acaba con la vieja costumbre de dedicar la mañana de domingo a cambiar la hora a mano.
Los relojes de pared o de pulsera convencionales, los que llevan los electrodomésticos y los del coche sin conexión tendrán que atrasarse de forma manual.
