El Monasterio de San Juan de la Peña vuelve a abrir tras el incendio: cuándo se podrá visitar
El complejo volverá a recibir visitantes con normalidad tanto en el Monasterio Viejo, a través de las visitas guiadas, como el Monasterio Nuevo y su Centro de Interpretación

Bajo una enorme roca, ligado a los orígenes del Reino de Aragón y convertido durante siglos en panteón de reyes y nobles. El monasterio de San Juan de la Peña recuperará este sábado buena parte de su actividad habitual después del parón provocado por el incendio de las Peñas de Riglos, que durante el verano amenazó uno de los conjuntos patrimoniales más importantes de Aragón.
El complejo volverá a recibir visitantes con normalidad tanto en el Monasterio Viejo, a través de las visitas guiadas, como el Monasterio Nuevo y su Centro de Interpretación. También se recuperarán los servicios de restauración y cafetería de la hospedería, aunque el alojamiento permanecerá cerrado durante el periodo invernal.
Visitas desde este sábado
Durante el puente, el complejo abrirá de 10.00 a 19.00 horas el sábado, de 10.00 a 17.00 el domingo y de 10.00 a 14.00 el lunes. Una vez finalizado el puente y hasta el próximo mes de marzo, el horario será de 10.00 a 14.00 horas entre semana y los domingos, mientras que los sábados permanecerá abierto hasta las 17.00.
La reapertura coincide con el inicio del cierre invernal de la parte destinada a alojamiento. Por este motivo, entre noviembre y marzo no estará disponible la pernoctación en las 20 habitaciones de la hospedería. Sí continuarán funcionando durante estos meses los servicios de restauración y cafetería, además de las visitas a los dos monasterios y al Centro de Interpretación.
La recuperación de la actividad marca así el regreso a la normalidad de un conjunto que durante semanas estuvo directamente condicionado por uno de los incendios forestales más importantes del verano y que conserva algunas de las piezas esenciales para entender los orígenes del Reino de Aragón.
Un lugar clave en los orígenes de Aragón
El Monasterio Viejo de San Juan de la Peña está considerado uno de los grandes símbolos históricos de Aragón. Fue centro de poder político y religioso durante los siglos XI y XII y conserva en su interior el Panteón Real, donde descansan los primeros reyes aragoneses, entre ellos Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I. También alberga espacios prerrománicos, románicos y góticos, además de uno de sus elementos más reconocibles: el claustro construido bajo la propia roca.
Ese valor patrimonial obligó a extremar las precauciones durante el incendio forestal declarado en las Peñas de Riglos el pasado 10 de agosto. El fuego llegó a aproximarse al conjunto y el Gobierno de Aragón decidió trasladar de forma preventiva al Museo de Huesca los restos de los primeros reyes aragoneses y de otros miembros del linaje real, además de diferentes bienes culturales.
Los restos regresaron finalmente al Monasterio Viejo el pasado lunes, después de haber permanecido fuera desde el 13 de agosto. Su vuelta permite que el Panteón Real recupere también su configuración habitual coincidiendo con la reapertura al público.