Zaragoza alberga un proyecto piloto europeo para detectar y eliminar microplásticos en ríos
La iniciativa, que durará tres años, servirá como prueba para implantar estos sistemas a gran escala

Fue la palabra del año para la Fundéu en 2018 y, desde entonces, no se ha dejado de hablar de los microplásticos. Están en el agua, en el organismo y en lugares tan remotos como picos e ibones. Desde este miércoles, en Zaragoza, la depuradora de La Almozara alberga un sistema para detectarlos. Se trata de un proyecto piloto que se lleva a cabo en siete ciudades europeas y que servirá como prueba para implantar estos sistemas a gran escala.
Un aparato es capaz de filtrar y retener microplásticos de hasta 25 micras, o lo que es lo mismo, 0,025 milímetros. "Lo que hacemos es elevar agua de salida de la planta ya tratada para que el equipo haga su trabajo y, a posteriori, veamos cuánto microplástico que salía de la depuradora ha conseguido retener", explica Manuel del Rincón, jefe de la Unidad de Depuración de Ecociudad Zgz.
Durante una semana al mes, capta 200 litros de agua ya depurada para calcular qué cantidad de micropartículas se vierten al río Ebro. A lo largo de los próximos tres años, irán implementando hasta 15 de los sistemas en las depuradoras.
"Se trata de aunar inteligencia para, a posterior, con todos esos datos, poder empezar a trabajar en tecnologías que nos permitan la eliminación", ha señalado el consejero de Urbanismo, lnfraestructuras, Energía y Vivienda del Ayuntamiento de Zaragoza, Víctor Serrano(se abre en una nueva ventana).
Todo para hacer desaparecer estos residuos que han llegado a encontrarse en órganos, sangre y hasta en la leche materna.
