
Los agricultores y ganaderos de las comarcas oscenses del Bajo Cinca y La Litera evalúan este lunes los daños en sus campos de cultivo y en sus explotaciones ganaderas, después de la fuerte tormenta de viento y granizo que azotó la zona a última hora de este domingo. Las afectaciones se centran en la zona comprendida entre las localidades de Binaced, Binéfar, Altorricón, Tamarite de Litera y Esplús. En total, podría haber afectado a unas 4.500 hectáreas de cultivo solo en tres de las localidades afectadas.
La tormenta provocó también la caída de una torre eléctrica sobre la carretera A-140, que permanece cortada en ambos sentidos(se abre en una nueva ventana) a la altura de la localidad de San Esteban de Litera.
En cuanto a los cultivos, los más afectados son, por un lado, el maíz, tanto de primera cosecha como de segunda, con daños en hoja y mazorca, así como numerosas plantas tumbadas por el efecto del fuerte vendaval que acompañó al granizo que cayó a última hora de la tarde, según ha informado la organización agraria Asaja.
También está afectada la manzana, que se estaba recolectando en estos momentos, y que se ha visto dañada por el impacto del granizo en el fruto, que le hace perder su valor comercial.
Respecto a explotaciones ganaderas y almacenes, los daños se centran en destrozos en tejados y cubiertas, por efecto del fuerte viento.
Como siempre en estos casos, desde Asaja Aragón han reclamado a Agroseguro una rápida y efectiva peritación de los daños, con el objetivo de que los afectados reciban con la mayor celeridad posible la compensación a los daños recibidos.
Dicen los agricultores que todavía es pronto para evaluar las pérdidas, pero calculan que la tormenta podría haber afectado a unas 4.500 hectáreas de cultivo solo en Tamarite de Litera, Algayon y Albelda. Es el caso de este campo, en el que se ha perdido el 100% de la fruta: unos 45.000 kilos de manzana que, como ven, ha quedado destrozados. El viento y el granizo dañaron también una buena parte de los campos de maíz. Es una de las mayores tormentas que recuerdan en esta zona, donde esperan que los seguros cubran las pérdidas
