Dónde bañarse en los espacios naturales de Aragón: zonas permitidas y prohibidas
Esta prohibido el baño en los ibones del Pirineo, en los canales y cerca de las presas; en los ríos y las pozas el baño está permitido, pero con restricciones

Los espacios naturales son un buen aliado en estos días de intenso calor(se abre en una nueva ventana). Sin embargo, a la hora de bañarse hay que tener en cuenta diversas recomendaciones que ofrece la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).
En Aragón está prohibido bañarse en los ibones del Pirineo, en los canales y cerca de las presas. En el primer caso se debe a la fragilidad del entorno, es decir, por consevación; en los otros, al riesgo de ahogamiento.
En los ríos y las pozas el baño está permitido, pero con restricciones. Se prohíbe, por ejemplo, que se metan los perros, ya que alteran la fauna autóctona. Algunos parajes, por otro lado, tienen limitación de aforo.
Para disfrutar de un chapuzón seguro, sin embargo, existen zonas de baño controladas. Entre las más conocidas en la Comunidad están el Pozo Pigalo de Luesia, una de las pozas más populares de la provincia de Zaragoza; el embalse de Lanuza (Huesca); o el embalse del Arquillo de San Blas (Teruel).
Salto de Bierge, la Gorga de Boltaña o La Pesquera en Beceite, zonas reguladas
n el Salto de Bierge ,en la Sierra de Guara, desde 2017 hay que comprar una entrada que cuesta tres euros, aunque los menores de seis años no pagan. Con el dinero que se recauda se contrata a personal para vigilar y mantener este espacio.
El aforo, por su parte, está limitado a 250 personas. Esta medida se adoptó para evitar la saturación que había antes, cuando llegaba un gran número de autobuses. Ahora recibe, sobre todo, familias.
Por otro lado, está prohibido acceder a la parte inferior del salto por posibles desprendimientos. El año pasado unas 23.000 personas se refrescaron en verano en esta zona.
La Gorga de Boltaña también es otro destino ideal para refrescarse en verano. En él se puede disfrutar de las aguas frías y traslúcidas del río Ara en un idílico paisaje.
"Todos los años venimos a la Gorga porque es un sitio precioso, se está súperbien. Hay espacio y no hay mucho jaleo", ha expresado una visitante.
Este entorno natural estaba más concurrido en los últimos años. Por ello, el ayuntamiento el año pasado aprobó una ordenanza para limitar el aforo y prohibir conductas como hacer fuego o poner la música muy alta.
"Aquí se llegó al punto de que venían autobuses llenos, gente con sombrillas, la barbacoa preparada para hacer fuego... Vimos que, si no hacíamos algo, se nos iba de las manos", ha explicado el alcalde de Boltaña, José María Giménez".

Las pozas de La Pesquera en Beceite también permiten bañarse. Sin embargo, la regulación forma igualmente parte del verano desde hace casi una década: está limitado el acceso en vehículo mediante el pago de una tasa.
"Si no, esto sería imposible, vendría tantísima gente que no se podría hacer nada", ha comentado un bañista.
El Pozo Pígalo en Luesia o el río Vero en Pozán son otras de las zonas de baño de Aragón que han introducido regulaciones para disfrutar del entorno sin ponerlo en peligro.

