
Los servicios de Renfe entre Zaragoza-Lérida y Teruel-Valencia que asumirá el Ministerio serán por carretera y no por tren. Es el acuerdo al que han llegado el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y el presidente de Aragón, Javier Lambán, para mantener las líneas de tren deficitarias. El ejecutivo autonómico seguirá pagando la línea Caspe-Fayón, que sí será por tren, y algunas frecuencias entre Zaragoza Lérida y Teruel-Valencia las asume el Ministerio de Transportes y serán por carretera.
Según el consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro "no hay otra solución". Hoy en Consejo de Gobierno, ha explicado que no van a ser líneas regulares de autobús, sino "un trasporte a demanda, a la carta, digital", para garantizar la movilidad y la calidad de los servicios de forma sostenible.
Costará 4 meses diseñar el nuevo modelo y ponerlo en marcha. Durante ese tiempo el Gobierno de Aragón se ha comprometido a seguir manteniendo los servicios como hasta ahora.
Una plataforma dinámica para solucionar el problema de los trenes deficitarios
Daniel Pérez Calvo, el coordinador de Ciudadanos en Aragón, se ha referido a este tema hoy en las Cortes. Ha reclamado "la necesidad de solucionar de forma definitiva el problema del ferrocarril en la comunidad" y, en este sentido, propone crear una plataforma dinámica en la que los usuarios se puedan conectar y elegir la mejor forma de transporte con microbuses y taxis que les den garantías. Asegura que, con lo que cuesta mantener el sistema, "-alrededor de 250 euros una plaza de Teruel a Valencia-, una persona se podría desplazar en vehículos de alta gama e incluso en helicóptero".
