CARTV

Aragón

Perder peso mediante dietas milagro o cambiar hábitos alimentarios: los atajos tienen sus riesgos

Muchas personas buscan quitarse algunos kilos de cara al verano de forma rápida, empleando para ello esfuerzos y sacrificios que son dañinos para la salud y provocan un efecto rebote. Según los expertos, tan importante es qué se come, como cuándo y cómo

Muchas personas acuden a las denominadas dietas milagro para perder peso antes del verano.
Muchas personas acuden a las denominadas dietas milagro para perder peso antes del verano.

Muchas personas buscan perder peso de cara al verano, aplicando para ello un cambio de rutina en la alimentación que, si no se hace de la forma adecuada, puede provocar un problema de salud, así como un efecto rebote una vez que se abandonan dichas pautas. Algunos acuden a las denominadas dietas milagro, que prometen una rápida pérdida de peso, mientras que otros modifican sus hábitos alimentarios en busca del mismo fin. Pero, ¿cuál es la mejor opción para la salud?

"Cuando te prometen algo fácil, rápido, utilizando incluso para ello un personaje famoso o una cara conocida, hay que encender las alarmas. La magia tiene su truco, y las dietas milagro también tienen truco", afirma Alba Santaliestra, presidenta del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Aragón. 

La experta incide, además, en que estas dietas pueden ser dañinas para la salud: "Promulgan la bajada de peso a rápida velocidad y sin problemas asociados, pero la realidad es que suelen tener acompañados diferentes desequilibrios nutricionales. Si no aportamos al cuerpo lo que necesita, podemos sufrir un desvanecimiento por baja energía, o si se aportan excesivas proteínas, puede haber problemas a nivel de hígado o riñón, así como una exposición prolongada a este tipo de dietas puede causar un déficit en el cuerpo de vitaminas o minerales, que genera desde calambres hasta problemas digestivos o bajo rendimiento físico o mental". 

Asimismo, Santaliestra detalla que las dietas milagro "se enfocan" en la pérdida de peso y no en la pérdida de grasa, "que suele ser superior a lo aconsejable en quienes buscan estas dietas", y añade: "Estas propuestas son muy restrictivas, pero el cuerpo es sabio y tiene que seguir funcionando. El cerebro necesita, por ejemplo, glucosas para funcionar, y si no se la aportamos, ya que estas dietas suelen ser bajas en hidratos de carbono, las obtendrá de nuestra masa muscular y eso no es bueno".

Frente a ello, la presidenta del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Aragón apuesta por introducir cambios en los hábitos alimentarios, no solo para reducir un posible sobrepeso, sino también para alcanzar una vida saludable. "Lo que se considera dieta mediterránea o dieta atlántica es más bien un patrón dietético, es una combinación de un estilo de vida caracterizado por la zona en la que se vive, por la tradición gastronómica de esa zona y la actividad física. Es utilizable por todas las personas, aunque haya que hacer en ocasiones pequeños ajustes por una patología o un problema de salud". 

El Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas (CGCODN) recalca que las dietas milagro suelen prometer perder peso rápidamente y sin esfuerzo, restringen alimentos esenciales como legumbres, cereales, frutas y hortalizas, causan desequilibrios nutricionales y malos hábitos, son bajas en calorías y limitan hidratos de carbono necesarios, pueden conllevar problemas graves de cansancio, déficit nutricional y riesgos vasculares, y aconseja, para una dieta segura, consultar a un dietista-nutricionista titulado. 

"Un dietista-nutricionista es un profesional que analiza a la persona, le proporciona las mejores opciones para su día a día, y los mejores consejos para los objetivos que se plantea, que serán razonables y escalonados. Al final es un estilo de vida integral, en el que se trabaja involucrando a la persona y tratando de incluir la actividad física, que proporciona una mejoría del estado físico o a nivel hormonal", recalca Alba Santaliestra. 

Equilibrio entre grasa corporal y masa muscular

Alma Palau, gerente del CGCODN, apuesta por modificar los hábitos dietéticos para mejorar el bienestar de cada persona y quitarse algún kilo de más. "Para perder peso hay que quemar grasa y promover, al mismo tiempo, un aumento de la masa muscular. Por la noche podemos quemar hasta 1.000 calorías si hemos dormido bien y hemos cenado bien. Si durante el día hemos mantenido una dieta adecuada, hacemos algo de actividad física y dormimos lo que debemos, fabricamos masa muscular", sostiene. 

La experta subraya que mucha gente cena "mal y tarde", y hay "desorden en las comidas, y se picotea mucho", sobre todo en los trabajos "más estresantes". "Te levantes a la hora que te levantes, tienes que comer algo, luego tratar de comer antes de las 14:00, que es cuando más necesidad energética se tiene, y cenar antes de las 21:00", matiza.

Palau destaca que el peso ideal tendría que ser un equilibrio entre la grasa corporal y la masa muscular. "En mujeres, la grasa debería representar el 25% de su peso, y hasta el 30% a partir de los 40 o 50 años, mientras que en el hombre estaríamos hablando del 15% de grasa corporal, y más adelante de un 20%". 

La gerente del CGCODN ve con buenos ojos la dieta FAFO (Flexible And Friendly for the Overweight), de la que se está hablando mucho recientemente, y que se asemeja, señala, a la dieta mediterránea, así como la dieta flexitariana, "que es como la vegetariana, con el consumo de carne o pescado de vez en cuando, sin descartar los huevos y la leche", y concluye: "La única forma de bajar peso y mantenerlo es la dieta mediterránea, siendo al principio hipocalórica, es decir, calóricamente por debajo de tus necesidades diarias, para perder poco a poco grasa corporal, y cuando se llega al equilibrio adecuado de grasa y músculo, hacer una dieta normocalórica, que deberá ir acompañada de rutinas, cuidando los horarios". 

tracking_pixel