Del mítico letrero de Hollywood a los murales para dar la bienvenida a los pueblos de Aragón
Localidades como Moros o Bailo lucen diseños que representan algunos de sus elementos característicos. Estas pinturas son una forma más de dinamizar y atraer visitantes

Dinamizar los pueblos, reavivar las calles, vitalizar los espacios... Son algunas de las expresiones que van ligadas con frecuencia al ámbito rural. Los pequeños municipios buscan hacerse ver, darse a conocer y, para ello, llevan a cabo todo tipo de iniciativas y proyectos. En Aragón, a la moda de 'copiar' el mítico letrero de Hollywood o de decorar las paredes con arte urbano, se suma la tendencia de crear murales que, con elementos que les caracterizan, dan la bienvenida al pueblo. Sin embargo, no solo se trata de algo ornamental, sino también simbólico y, a su vez, una llamada de atención a los turistas.
La localidad zaragozana de Moros ha sido la última en unirse a esta tendencia. Lo ha hecho con el mural 'Esencia y raíces de nuestro pueblo', realizado, además, por una artista local, la diseñadora Nuria Martínez. "Está ambientado en unos 100 años atrás y refleja diferentes escenas del mundo agrícola y ganadero, algo característico de nuestro pueblo", explica la autora. Añade que, además, busca realzar la figura de la mujer. Así, en el mural podemos ver figuras como las de un señor labrando con una mula o dos mujeres segando con ropas de la época.
El mural también muestra elementos característicos de la zona como la manzana reineta o la oveja roya bilbilitana. Lugares emblemáticos de Moros como la ermita de la Virgen de la Vega también están representados en él. En medio, como no podía ser de otra forma, se encuentra el nombre del municipio. "Sirve de decoración porque la pared estaba desgastada, pero también es un reflejo de lo que nos caracteriza, de lo que es Moros", expresa Nuria.
Según el presidente de la Federación Aragoneses de Municipios, Comarcas y Provincias (Famcp), Carmelo Pérez, estos murales "permiten no solo reparar paredes que quizás estaban en mal estado, sino también conseguir fachadas curiosas y atractivas que pueden llamar la atención de visitantes y turistas".

Parte del mural de Moros donde aparece una mujer recogiendo manzanas reinetas, típicas de la zona. / Nuria Martínez
El alcalde de la localidad, Manuel Morte, se muestra "satisfecho" con el resultado: "Consideramos que sería una buena iniciativa pintar una pared a la entrada del barrio y así ha sido. A la gente le ha gustado mucho y si hace que vengan turistas, estupendo".
La obra, pintada por Martínez con la ayuda del diseñador Héctor Vidal, comenzó a mediados de noviembre del año pasado y la finalizaron a finales de junio. Dado que ambos trabajan fuera del pueblo, la fueron pintando los fines de semana. "En invierno hacía frío y anochecía muy pronto, por lo que tampoco avanzábamos mucho. Los dos últimos fines de semana de junio, en cambio, ha hecho mucho calor", explica la autora.
El mural mide 33 m de largo y tres de alto. En total, unos 100 metros cuadrados. Se sitúa en la entrada de la localidad, en concreto en una cuesta del barrio de Las Casas. Respecto al material, han utilizado pintura plástica, especial para paredes exteriores. Para algún segmento, además, han usado espray.
Mural colaborativo en Bailo
La localidad oscense de Bailo también luce un nuevo mural desde septiembre del año pasado, aunque en este caso se trata de una obra conjunta, ya que ha podido participar todo el pueblo. Lo han hecho, eso sí, bajo la dirección de Pilar Serrano, creadora del boceto. "Yo realicé el diseño, pero después cada persona pintaba y también aportaba ideas. Fue muy bonito porque es un mural participativo, con la aportación desde la persona más pequeña hasta la más mayor", comenta Pilar.

El mural refleja escenas de la Recreación de la estancia del Santo Grial. / Pilar Serrano
La idea del mural surgió de la Asociación Cultural 'Acurba' con motivo de la celebración de la Recreación de la estancia del Santo Grial en Bailo. Además de escenas de esta festividad, también aparecen lugares emblemáticos de la localidad como la fuente o la Cruz de Término.
Con 6 m de largo y 2 de ancho, el mural está situado en la pared del bar de la piscina y se puede ver entrando en Bailo desde Huesca, así como desde la carretera, aunque no se entre en el pueblo. Lo realizaron durante tres días, aunque después Pilar dedicó otros dos a retocarlo. El material es el mismo que el del mural de Moros: pintura plástica.
"Queríamos que participase el mayor número de personas posibles, sobre todo las personas mayores. Es bonito pensar que han dejado su legado para siempre", expresa Carlos Cirés, miembro de la asociación 'Acurba'.




