Más de 4.000 españoles han sido repatriados desde el inicio de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán
El cierre del espacio aéreo se tradujo en la cancelación de vuelos. Tras los problemas iniciales, se han retomado algunas actividades comerciales, lo que ha permitido acelerar el regreso de quienes quieren abandonar la zona

Desde que comenzó la guerra, más de 4.000 ciudadanos españoles han podido ser repatriados desde la zona del conflicto. Tras las dificultades iniciales provocadas por el cierre del espacio aéreo y la cancelación de vuelos, algunas conexiones comerciales han comenzado a retomar su actividad, lo que está permitiendo acelerar el regreso de quienes desean abandonar la región.
Entre los afectados hay varios aragoneses que han vivido momentos de incertidumbre durante su intento de volver a España. Un grupo de 11 cooperantes de Aragón regresaba de la India tras participar en un viaje solidario con la ONG Estrella de la Mañana. Hace ocho días aterrizaron en Doha, en Qatar, apenas unas horas después de que estallara el conflicto.
La fundadora y coordinadora de la organización, Marisa Vela, recuerda que la situación se volvió tensa incluso antes de tomar tierra. "Antes de aterrizar empezaron a sonar alarmas en todos los móviles avisando de que se cerraba el espacio aéreo", explica. Los primeros momentos fueron los más complicados. Según relata, desde el propio aeropuerto pudieron observar misiles en el cielo. "Empezar a ver en algún momento misiles, que rompían misiles. Eso visto desde el aeropuerto, con miedo porque no sabíamos nada", señala.
El grupo permaneció seis días en Doha, alojado en un hotel y en contacto permanente con la embajada española, hasta que finalmente este sábado pudieron regresar a casa. Vela reconoce que durante esos días intentaron mantener la calma ante la incertidumbre: “Yo creo que la cabeza también te protege, te hace no ser demasiado consciente de la situación de posible peligro que estás viviendo”.
No todos los aragoneses han tenido la misma suerte. Fernando García continúa bloqueado en Kuala Lumpur después de que su compañía aérea cancelara la conexión con España a través de Abu Dabi.
"Tenía el vuelo de vuelta el día 5. Mi aerolínea me avisó el día 4, con menos de 24 horas de antelación, de que mi vuelo era cancelado", asegura. Desde entonces ha buscado diferentes alternativas para regresar, aunque denuncia falta de apoyo por parte de la aerolínea. "Ahora mismo entiendo que están priorizando a la gente que está en la zona de conflicto y nosotros estamos olvidados y, además, abandonados por nuestra aerolínea", afirma.
A pesar del fuerte incremento de los precios de los billetes, García ha conseguido finalmente una ruta alternativa y prevé regresar a España en los próximos días a través de Pekín.
