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Aragón

Las librerías aragonesas donan el 5% de sus ventas a los libreros valencianos afectados por la DANA

La librería 'Somnis de paper' en Benetúser ha perdido casi todo entre el agua y el barro, pero planea reabrir sus puertas gracias a una iniciativa solidaria de un editor aragonés

Estado en el que ha quedado la librería 'Somnis de paper' en Benetússer. / Aragón TV
Estado en el que ha quedado la librería 'Somnis de paper' en Benetússer. / Aragón TV

Libreros y editoriales también han perdido todo tras el paso de la Dana por la Comunidad Valenciana(se abre en una nueva ventana). El mundo de la cultura se ha movilizado para volver a poner en pie los negocios que han quedado arrasados. Con motivo este lunes del Día de las Librerías, el 5% de lo recaudado se destinará a los afectados.

Uno de esos negocios que ha resultado dañado por el agua ha sido el de Jorge Cabeza, propietario de la librería 'Somnis de paper' en Benetúser, una de las localidades con más afectaciones por el paso de la DANA. "Cuando llegamos y vimos la librería, no teníamos consuelo", ha explicado el librero valenciano en el programa Buenos Días de Aragón TV. 

Dos semanas después, sigue sacando barro y agua de su tienda: "Había quedado completamente destrozada, los mostradores, las mesas, etc., todo enfangado. No teníamos con qué consolarnos. El panorama a nuestro al rededor tampoco era mejor, todos los vecinos estaban igual". 

Entre lo poco que ha podido salvar Cabeza están algunos libros: "Hemos recuperado entre un 5% y un 8% de los ejemplares que tenemos, los que estaban en alto, pero hemos perdido todo el material. La madera está hinchada, todo se ha mojado".

Una situación que ha cambiado ligeramente en los últimos días gracias, entre otras cosas, a la ayuda del aragonés Daniel Viñuales, editor de GP Ediciones, que decidió ayudar a su amigo y compañero de profesión. "Decidimos que el 30% de las ventas online que hagamos este lunes serían para ellos. Queríamos también dar un paso más. Pensamos que los libros en algún momento volverán y que lo que les hace falta ahora son estanterías. Por eso, decidimos apadrinar estanterías. Lo compartimos en redes para ver si más gente se sumaba y, para nuestra sorpresa, ya llevamos 26 con la ayuda de la gente en redes", ha contado Viñuales. 

Más allá de las estanterías, para el librero valenciano la iniciativa de su amigo es "un chute de ánimo": "No estábamos muy animados. Veíamos todo muy mal, no sabíamos si volver a abrir, pero al ver que la gente quería ayudar, que todos echan una mano, hemos decidido intentar retomar la actividad lo antes posible".

 

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