
Las Viviendas de Uso Turístico (VUT) en Aragón(se abre en una nueva ventana) han crecido un 35% en los últimos dos años. En agosto, había registradas en la Comunidad 5.088. El incremento es llamativo, pero desigual en las tres provincias: mientras que en Teruel sí han aumentado más de un 35%, en Huesca apenas lo han hecho un 25% y en la provincia de Zaragoza, un 50%. La mayoría de ellas están ubicadas en el Casco Histórico de la capital aragonesa, donde hay actualmente cerca de 1.000. Ahora, esta expansión se encuentra en muchos casos con la oposición frontal de las comunidades de vecinos, reforzadas por el Supremo.
Según el alto tribunal, las comunidades que quieran prohibir las VUT podrán hacerlo si cuentan con una mayoría de 3/5. Los 90 vecinos de un edificio del centro de Zaragoza, alertados por los problemas que están generando en otras ciudades como Madrid o Barcelona, han dicho 'no' a las Viviendas de Uso Turístico. "Aquí las viviendas son muy golosas, así que no estábamos por la labor", ha explicado Lola Reyo, presidenta de la comunidad.
Así, han dicho, tienen la garantía de que futuros propietarios no van a ejercer esta actividad en el edificio. "Están en un proceso de renovación generacional. Las viviendas se alquilan, se venden... El problema es que no sabes a quién y si es para uso turístico. Las comunidades nos tenemos que blindar ante esto", ha señalado Reyo.
En el último lustro, este tipo de alojamientos se han duplicado en Zaragoza, hasta los 997, la mayoría en el Casco Histórico. Ya en 2019, los 20 vecinos de un bloque de la céntrica calle Mayor votaron para vetarlos. "Tuvimos la suerte de conseguir esa mayoría. No sé si fuimos pioneros o no, pero tuvimos esa alerta. Solo hay que darte una vuelta por el Casco Histórico y está todo plagado", ha explicado Luis Monforte, presidente de la comunidad.
Un cambio en la ley de Propiedad Horizontal permitía, desde 2019, cambiar los estatutos para "limitar o condicionar" el uso de las VUT, pero no ha sido hasta ahora cuando el Tribunal Supremo ha avalado que las comunidades de propietarios puedan prohibir los pisos turísticos.
"A raíz de la sentencia del Supremo sí que, de alguna manera, se están convalidando esos acuerdos. Esos pactos que, por tres quintos, prohibieron el alquiler turístico. Se estaban inscribiendo, pero si alguien hubiera impugnado seguramente se habría llevado el gato al agua", ha indicado Antonio Calvo, miembro del Colegio de Administradores de Fincas de Aragón.
Y recuerdan, la decisión del Supremo no tiene carácter retroactivo, por lo que las ya existentes podrán continuar con la actividad.
