La venta del coche eléctrico no remonta y el sector del automóvil se resiente en Aragón
El descenso en las ventas del coche eléctrico genera preocupación e incertidumbre en el sector. En octubre su venta cayó casi un 11%. A los despidos de algunas empresas auxiliares se une el ERTE de Stellantis que afectará a 4.200 trabajadores en Zaragoza

Las ventas del coche eléctrico siguen descendiendo y en octubre cayeron casi un 11%, una situación que afecta a la industria del automóvil. A los despidos planteados por algunas empresas auxiliares se une ahora el ERTE de Stellantis. Precisamente, este jueves se reúne la mesa de negociación de este expediente de regulación que afectará a 4.200 trabajadores de la planta. Detrás de los ajustes que está haciendo la industria de la automoción está la bajada del ritmo de producción por la caída de ventas del vehículo eléctrico.
En octubre se matricularon 5.500 coches de este tipo en todo el país, un 5% de la cuota de mercado. El vehículo eléctrico no termina de calar entre los compradores, pero sí los híbridos, que aumentaron sus ventas un 26% y alcanzan ya las 35.000 unidades matriculadas, lo que representa que un 34% de todos los vehículos vendidos en octubre fueron híbridos. Según los expertos, hay distintos motivos para que el coche eléctrico siga encontrando reticencias entre los compradores. Uno de ellos es la del número de cargadores, que se consideran insuficientes para cumplir los objetivos marcados por Europa. Este año deberían haberse instalado 63.500 puntos de recarga, pero la cifra no llega a los 38.0000 operativos.
El problema radica en que si no se venden, no se fabrican. Con este escenario, Stellantis Zaragoza ha planteado parar la producción un máximo de 35 jornadas hasta diciembre del año que viene. Y suspenderá, dentro de 15 días, el turno de noche en la zona de acabado final. Una situación que se vive con preocupación dentro de la factoría. "Obviamente sí hay preocupación. A partir de diciembre en la planta de montaje se suprime el turno de noche. Por lo tanto, esperemos que pronto se pueda recuperar ese turno de noche y también la normalidad que siempre hemos tenido en esta planta", ha señalado Rubén Alonso, presidente del Comité de Empresa de Stellantis Zaragoza.
En el propio sector hay industrias auxiliares que están planteando despidos. Ha caído el ritmo de la producción por el descenso de las ventas, un problema que se extiende a toda Europa. Las empresas han movido ficha para adaptar sus procesos a la producción de vehículos eléctricos, pero este mercado no termina de despegar. Confían en que lo haga tarde o temprano porque el parque de vehículos está muy envejecido.
Esta situación repercute también en la industria que fabrica componentes para los automóviles. Es el argumento que la dirección ha dado al Comité de Empresa de TI Automotive en Tauste para despedir a 60 trabajadoras.

Exterior TI Automotive System en Tauste (Zaragoza)
Los sindicatos consideran que la razón es otra. "Hemos tenido varias reuniones sin llegar a ningún acuerdo, por supuesto. Ellos dicen que es por la bajada de pedidos de nuestros clientes, pero nosotras estamos totalmente seguras de que el tema de las deslocalización es lo que también influye mucho. Porque, claro, se están llevando a Marruecos parte de la producción", ha explicado María Pilar Merino, presidenta del Comité de Empresa de TI Automotive en Taueste.
En el último año, Bosal y Airtex, empresas auxiliares de la automoción, han cerrado sus plantas en Aragón y han despedido a 221 trabajadores. Desde el clúster lo consideran algo puntual. Creen que es un desajuste entre la obligación marcada por Europa de que todos los coches sean eléctricos en 2035 y la decisión del consumidor; así lo ha apuntado Benito Tesier, presidente del Clúster de la Automoción y la Movilidad de Aragón: "Evidentemente, las industrias, las empresas, han trasladado este problema a nuestros eurodiputados, y en particular a Europa y a nuestra presidenta Von der Leyen. Probablemente, Europa va a tener que revisar esa agenda de descarbonización, esa agenda verde en 2035, con la reducción de emisiones".
Pese a considerar que se trata de un problema coyuntural, desde el clúster asumen que "vienen un par de años complicados", pero confían en que después se recupere la demanda y la oferta.

