
El macroproyecto de BonÀrea en la localidad zaragozana de Épila sigue tomando forma. En abril comenzará la actividad en la nave de líquidos. En este nuevo espacio, se empezará por envasar leche y en el futuro se hará lo mismo con agua, aceite y zumos. El siguiente paso será empezar las obras de la planta de comida para animales de compañía, un objetivo que la empresa se marca para 2027, y prevé completar todo el proyecto en unos cinco años.
La zona destinada a producir comida para animales es una de las actividades que ya no cabe en la planta original del grupo que se ubica en la localidad catalana de Guissona. Precisamente, el exceso de actividad es la razón por la que la producción se deriva a Épila. Y no es la única: "El proyecto avanza satisfactoriamente, desarrollando actividades a medida que estas llegan a colapso en Guissona, por lo que desplazamos algunas actividades, como la de los frutos secos, porque allí teníamos problemas para abastecimiento. Esto nos llevó a desarrollar la planta de Épila", ha explicado Daniel Marsol, director de Comunicación, Marketing, Relaciones Corporativas y RSC de bonÀrea Agrupa.
En la localidad zaragozana ya hay tres zonas de actividad que están funcionando. Es el caso de la planta de frutos secos, dedicada especialmente a las almendras y que se ampliará en 2026; el lavadero de cajas, por el que pasan 22.500 cada día; y la nave logística que gestiona 12 tráileres diarios. "Lo que nos van a permitir los nuevos almacenes automáticos es poder clasificar los productos que vengan de Guissona y que ya produzcamos aquí, clasificarlos y expedirlos aproximadamente a unas 130 tiendas que a día de hoy serviremos desde aquí", ha apuntado Javier Jiménez, director de obra del polígono industrial de Épila.
El calendario para finalizar todo el proyecto se prolongará hasta 2029 ó 2030. En este momento, está al 25 % de su capacidad y se han invertido 223 millones de euros.
