
En España se fabricarán más de 700.000 toneladas de pellets este año y aunque es pronto para encender la calefacción son muchos los que ya están haciendo acopio para este invierno. Tal está siendo la demanda, que en los próximos meses puede haber desabastecimiento, advierten desde el sector, que recalcan que tienen unos plazos de entrega de hasta seis meses. Este producto ha llegado a duplicar su precio, pero sigue siendo una alternativa barata si se compara con el gas(se abre en una nueva ventana).
El pellet (biomasa) se obtiene de la reconversión de los principales subproductos de la industria maderera, el aserrín y la viruta. Se trata de un biocombustible barato, seguro, limpio y con emisión neutra. La producción de pellets en la Unión Europea aumentó el año pasado un 21%(se abre en una nueva ventana), según los datos de la Asociación Española de Biomasa, llegando a alcanzar los 18 millones de toneladas, de las que 716.000 fueron en España.
"Es un agosto atípico", confiesa Antonio Heredia, director del departamento comercial de Combustibles Aragón. Está trabajando más que ningún otro verano. "La demanda de pellet se ha disparado: lo buscan más personas y antes que otros años", señala Heredia. Los más previsores piensa ya en cómo van a calentar su casa en invierno y este combustible "es la alternativa al gas". "Una caldera de gas en una vivienda unifamiliar puede salir por unos 500 euros y con el pellet se queda en la mitad, unos 250 euros", asegura el director comercial.
Este invierno, además, el déficit en el mercado europeo de este producto va a estar marcado por los dos millones de toneladas de pellet que en circunstancias normales se importaban de Rusia.
