La industria aragonesa, ante el reto de reforzar su ciberseguridad: falta inversión y personal especializado
Un diagnóstico elaborado por los colegios profesionales de Ingeniería y la Universidad de Zaragoza alerta de las vulnerabilidades de las empresas industriales, cada vez más conectadas y expuestas a posibles ciberataques

La digitalización ha transformado las fábricas y las cadenas de producción, pero también ha multiplicado los riesgos de sufrir un ciberataque. Sobre si está preparado el tejido industrial aragonés para hacer frente a estas amenazas, los colegios de ingenieros industriales, informáticos y de telecomunicaciones, junto a la Cátedra de Transformación Industrial de la Universidad de Zaragoza, han analizado la situación de una veintena de empresas y han alertado de la falta de inversión y de profesionales especializados en materia de ciberseguridad.
Los recientes ataques informáticos sufridos por supermercados europeos, con importantes pérdidas económicas y consecuencias para su actividad, evidencian que la industria se ha convertido en uno de los objetivos de los ciberdelincuentes. Una amenaza que no distingue entre grandes compañías y pequeñas y medianas empresas.
El diagnóstico realizado en Aragón pone el foco en algunas de las principales debilidades. Ricardo Rodríguez, vicedecano del Colegio de Ingeniería Informática de Aragón, ha puesto de manifiesto las grietas en la seguridad de las empresas: "Más del 90 % de las empresas analizadas permite el acceso remoto de proveedores, pero solo una de cada cinco cuenta con mecanismos de monitorización continua de esas conexiones".
Desde el sector de la ciberseguridad, el director general y fundador de Safetybits, Néstor Salceda, ha advertido de que el tamaño de una empresa no la protege frente a estos ataques. "Es estadística, digamos que es pesca de arrastre. No van a por ti, pero el que está en medio lo acaban cogiendo. Tenemos mucho en cuenta lo que es la ciberseguridad de la información pero hay una pata que está más coja que es la parte industrial", ha explicado el responsable de la empresa de ciberseguridad.
La protección pasa por controlar todos los dispositivos conectados a la red industrial. Un ordenador, una cámara de vigilancia o cualquier otro equipo pueden convertirse en una puerta de entrada para sufrir posibles estafas. Por eso, desde el Colegio de Ingenieros insisten en la importancia de mantener los sistemas actualizados y revisar de forma periódica sus posibles vulnerabilidades.
"Es importante hacer un mantenimiento, que actualicemos, mirar constantemente si hay algún tipo de vulnerabilidad que afecte a nuestros dispositivos", ha recomendado Rodríguez.
Los expertos también consideran fundamental separar las redes de gestión y las de producción, así como disponer de protocolos de actuación ante posibles incidentes. "Separar la parte operativa de la parte de la producción, saber cómo parchear y tener planes de contingencia, saber qué haríamos en el caso de que pasase una cosa como el apagón, que se para todo pero no vuelve a las seis horas…", ha advertido Salcedo.
En un escenario industrial cada vez más digitalizado e interconectado, los expertos coinciden en que la ciberseguridad debe dejar de ser una cuestión secundaria. La continuidad de la producción depende también de la capacidad de las empresas para prevenir, detectar y responder a un ataque.
