El precio de la paja se convierte en un problema para productores y ganaderos aragoneses
Los 60 euros por tonelada que se pagan lastran las economías de los criadores de animales y hacen poco rentable el negocio a los recolectores

60 euros es lo que cuesta una tonelada de paja. Un precio que no satisface a nadie, ni a vendedores ni a compradores. Este año hay mucha cantidad acumulada gracias a las lluvias en la mitad norte de la Comunidad. Sin embargo, el precio no llega a cubrir los costes de producción, que siguen subiendo, mientras los ganaderos aseguran que no pueden asumirlo y piden ayudas.
En Teruel, desde hace meses las lluvias han sido más escasas. En comarcas como el Maestrazgo o Gúdar-Javalambre afecta por partida doble a sus explotaciones ganaderas. A los problemas de abastecimiento de agua se suma la falta de paja en sus almacenes. Todo ello con una fuerte repercusión en los costes. "No se ha podido recoger. Este año hay en el mercado nacional, pero el año pasado los precios llegaron a límites insostenibles: 180 euros. Este año a 80 euros, pero venimos de dos años de problemas con malas cosechas y la falta de agua en periodo vegetativo", protesta Joaquín Gargallo, ganadero de Mosqueruela.
Mejor puede parecer la situación que vive el otro lado de la balanza, los vendedores de paja. En la provincia de Huesca la cosecha ha sido buena y abundan las existencias, pero el precio de venta es muy bajo, unos 60 euros la tonelada. Un valor, explican los empresarios, similar al de hace diez campañas pero con la diferencia de que ahora los costes de producción siguen al alza. "El combustible, el hilo de empacar que está carísimo, jornales, el arrear para adelante. Las pacas no se ponen en el campo solas", alega Lorenzo Laliena, empresario del sector.
Por eso ambos eslabones de la cadena, compradores y vendedores piden ayudas que compense las pérdidas que les afectan por igual.
