
La plata se acerca con el final del año a máximos históricos, con una revalorización del 160 %, y apunta a su mejor ejercicio desde 1979, impulsada por las tensiones geopolíticas, la perspectiva de bajada de tipos por parte de la Reserva Federal estadounidense y la creciente demanda de los bancos centrales para diversificar sus reservas. Este metal precioso ha duplicado su precio en 2025 y ha alcanzado los 72 euros la onza.
"El crecimiento se ve a diario. Por ejemplo, una joya que antes valía 170 ahora cuesta 250 euros", señala Benjamín Ara, propietario de un taller artesano. Por eso deben buscar alternativas, como por ejemplo usar el "bronce como base de una joya y darle un baño de plata".
Sin embargo la plata, a diferencia del oro, no es un "valor refugio". Los artesanos como Ara deben "ajustar sus márgenes de beneficios" para que el coste final de una joya de plata no se dispare. A pesar del incremento en la materia prima, las ventas continúan siendo buenas. "No sabemos que ocurrirá en el futuro con la plata pero su valor no es tan alarmante como el oro", ha sentenciado este joyero.
