Azcón despide "el año de la ilusión y la prosperidad" destacando los más de 40.000 millones de inversión en Aragón
Considera que los últimos 12 meses han sido “un punto de inflexión” para la Comunidad y que la inversión anunciada la consolidará como “un lugar de referencia” en todo el mundo

Este 2024 que acaba ha sido para Jorge Azcón el año de la prosperidad. Así lo ha destacado el presidente de Aragón en su tradicional mensaje de fin de año. "Se han anunciado inversiones sin precedentes en nuestra tierra. Más de 40.000 millones de euros que dinamizarán nuestra economía y consolidarán Aragón como un lugar de referencia para España, Europa y el mundo entero durante las próximas décadas”, ha destacado desde la localidad oscense de Sallent de Gállego y la estación de esquí de Aramón Formigal donde se ha grabado este mensaje.
Azcón destaca que estas inversiones permitirán seguir creando empleo e impulsarán la economía aragonesa, que durante el último año ha crecido un 3,5%. “Para no frenar esa gran inercia, seguimos sentando las bases para atraer más inversiones y crear más puestos de trabajo, poniendo a disposición de las empresas un nuevo catálogo de suelos industriales y desarrollando un ambicioso el Plan Estratégico de la Logística 2025-2040”, ha subrayado.
El presidente ha elegido el Pirineo oscense para grabar este mensaje. Señala que el Plan Pirineos va a ser un gran estímulo en estos valles. “Hay que recordar que el sector de la nieve supone el 7% del Producto Interior Bruto aragonés. La repercusión económica de los deportes de invierno va más allá de las estaciones de esquí”, ha afirmado.
A los turoleneses les ha recordado que los hospitales de Alcañiz y Teruel entrarán en funcionamiento este próximo año: “Hemos luchado y conseguido que el Fondo de Inversiones de Teruel se vea incrementado; un paso clave para el impulso de proyectos transformadores en la provincia. Asegurar unos servicios públicos es otro punto fundamental para fijar población e impulsar la provincia de Teruel”.
El presidente aragonés asegura que está abierto al diálogo para buscar pactos de Estado en asuntos clave como la falta de personal sanitario o los flujos migratorios. Y pone deberes al gobierno central para reformar la financiación autonómica. “El bienestar de los aragoneses depende en buena medida de que el Gobierno de la Nación no nos castigue por sufrir la despoblación con una merma continua y constante de ingresos para financiar nuestros servicios públicos, mientras privilegia al independentismo catalán con acuerdos injustos e inconstitucionales”, ha dicho.
Afirma que 2024 deja aprendizajes como la solidaridad con los afectados por la dana. Para concluir ha lanzado un mensaje a los aragoneses: “A cada uno de vosotros, gracias. Por vuestro trabajo diario, por vuestra valentía y por no rendiros nunca”.
Mensaje de fin de año del presidente de Aragón:
“Queridos aragoneses,
Esta noche, mientras disfrutemos junto a nuestros seres queridos y nos acordemos de aquellos familiares y amigos que viven lejos, o que nos han dejado, caerá la última hoja del calendario de este histórico 2024.
Un año vertiginoso en el que hemos celebrado noticias trascendentales para Aragón y en el que los aragoneses también hemos demostrado, una vez más, que somos nobles, leales, trabajadores y solidarios.
Un año que nos ha dejado razones de peso para sentirnos orgullosos de ser aragoneses, y en el que hemos aprendido a soñar con un futuro fértil y lleno de oportunidades para todos.
Y es que este 2024 que hoy despedimos ha sido y será, para siempre, el año de la ilusión y de la prosperidad para los aragoneses.
A lo largo de 2024 se han anunciado inversiones sin precedentes en nuestra tierra. Más de 40.000 millones de euros que dinamizarán nuestra economía y consolidarán Aragón como un lugar de referencia para España, Europa y el mundo entero durante las próximas décadas.
Los últimos doce meses constituyen un punto de inflexión para la economía aragonesa, que hoy se observa con admiración desde otros puntos de España.
Semejantes cifras de inversión reflejan la extraordinaria confianza que transmiten esta tierra y sus gentes hacia quienes quieren que sus empresas crezcan en un entorno seguro, alejado de las estridencias y en el que predomina la paz social.
Muchas de esas inversiones se agrupan en grandes áreas: la logística, la agroalimentación y la energía, en las que Aragón ya era un referente.
A ellas se suman las grandes inversiones tecnológicas, llamadas a ser, por su poder transformador, un verdadero motor de cambio para nuestra Comunidad.
Hoy, Aragón ha dejado ser un mero espectador de esas innovaciones de vanguardia para convertirse en protagonista de una revolución tecnológica y económica que va a mejorar nuestras vidas durante los próximos años.
Esto supondrá una oportunidad inigualable en generación de empleo y en la atracción de más empresas; una dinámica que irradiará a todo el territorio.
La guinda del pastel, la noticia más esperada para nuestra economía, llegó este mismo mes con el anuncio de la gigafactoría de baterías de Figueruelas.
Una infraestructura que asegura e impulsa un sector estratégico para nuestra tierra como la automoción al tiempo que diversifica nuestra industria a través de la fabricación de un nuevo producto que revolucionará nuestro transporte y nuestra movilidad.
Por supuesto, esos 40.000 millones en inversiones tendrán, a medio y largo plazo, un impacto muy positivo en nuestra economía, que ya avanza a velocidad de crucero. No en vano, la economía aragonesa ha crecido un 3,5% en el último año y el paro se ha reducido casi en un 4% desde diciembre de 2023.
Para no frenar esa gran inercia, seguimos sentando las bases para atraer más inversiones y crear más puestos de trabajo, poniendo a disposición de las empresas un nuevo catálogo de suelos industriales y desarrollando un ambicioso Plan Estratégico de la Logística 2025-2040.
Además, acabamos de aprobar la Ley de Energía, que favorecerá el aterrizaje de grandes proyectos empresariales.
La llegada de nuevos centros de trabajo genera un círculo virtuoso que va de la mano de inversiones públicas en infraestructuras y servicios. En este 2024 pusimos en marcha el Plan Extraordinario de Carreteras, que está renovando por completo más de 1.700 kilómetros de la red autonómica.
La vivienda es y seguirá siendo a lo largo de esta legislatura una de las grandes prioridades del Gobierno de Aragón. En un solo año ya hemos promovido 1.802 viviendas en municipios de todo el territorio con el Plan Aragón Más Vivienda.
Una de las patas que engloba este proyecto, el Plan 700, impulsa la creación de viviendas públicas en nuestros pequeños municipios. Y el Pirineo oscense va a concentrar buena parte de ellas.
Hay que recordar que el sector de la nieve supone el 7% del Producto Interior Bruto aragonés. La repercusión económica de los deportes de invierno va más allá de las estaciones de esquí. Revierte en hoteles, restaurantes y comercios de los valles.
Es un factor económico de primer orden que estamos complementando con el Plan Pirineos, sin duda un estímulo sin precedentes para las cuatro comarcas más septentrionales de Aragón.
Desde que comenzó la legislatura, el Gobierno ha querido colocar Aragón en el centro del mapa de eventos deportivos nacionales e internacionales.
Por ello, debemos celebrar que un acontecimiento como el Mundial de Fútbol, que disfrutaremos en la nueva Romareda, o la final de la Euroliga Femenina, que se disputará durante tres años en el pabellón Príncipe Felipe, hayan elegido Aragón como sede.
La promoción y el desarrollo de todo Teruel es otro de los objetivos primordiales que me marqué cuando llegué a la presidencia de Aragón. Por ello, hemos luchado y conseguido que el Fondo de Inversiones de Teruel se vea incrementado; un paso clave para el impulso de proyectos transformadores en la provincia.
Asegurar unos servicios públicos es otro punto fundamental para fijar población e impulsar la provincia de Teruel. Tras una espera que parecía eterna, los hospitales de Alcañiz y Teruel por fin entrarán en funcionamiento este próximo año.
Las espléndidas perspectivas de Aragón y el conjunto de proyectos beneficiosos para los aragoneses requieren también de la adecuada participación del Gobierno de España. Una cooperación que debe plasmarse en una reforma de la financiación autonómica que atienda a las peculiaridades de nuestra tierra.
Aragón es una comunidad autónoma extensa, pero que sufre el lastre de la despoblación, la dispersión y el envejecimiento. Unas circunstancias que encarecen la ineludible prestación de los servicios públicos más elementales.
Así se lo recordé al presidente del Gobierno de España en la reunión bilateral que mantuvimos en octubre, una cita en la que conseguimos un incremento del FITE, que pasará de los 60 a los 86 millones, y en la que pusimos sobre la mesa otras reclamaciones más que justas.
En Aragón estamos abiertos al diálogo y a explorar acuerdos para alcanzar pactos de Estado en los asuntos que consideramos clave, como la falta de personal sanitario, los flujos migratorios o la aplicación de las ayudas al funcionamiento empresarial al máximo legal.
Pero, como decía, el bienestar de los aragoneses depende en buena medida de que el Gobierno de la Nación no nos castigue por sufrir la despoblación con una merma continua y constante de ingresos para financiar nuestros servicios públicos, mientras privilegia al independentismo catalán con acuerdos injustos e inconstitucionales.
Aragón no quiere ser más que nadie, pero tampoco va a aceptar ser menos, ni recibir menos de lo que merece.
Por ello, durante 2025 seguiremos alzando la voz contra la financiación privilegiada de Cataluña, ante el Gobierno de España y en cualquier foro y lugar donde sea necesario.
Este año también nos ha dejado dos noticias difíciles de asimilar. Me refiero al incendio de la residencia de Villafranca de Ebro y a la terrible DANA que asoló la Comunidad Valenciana.
Hoy es un día para acordarnos de los afectados. Quisiera mandar un afectuoso abrazo a las familias de los 10 fallecidos en Villafranca de Ebro y más en estas fechas de recogimiento y reflexión.
También me gustaría trasladar un mensaje de consuelo y esperanza a nuestros compatriotas valencianos y a todos los afectados por la DANA. Estoy seguro de que todos los aragoneses han tenido en estos días un momento de recuerdo para vosotros.
Las consecuencias de la DANA sacaron lo mejor de nosotros. Los casi dos mil aragoneses que fueron a ayudar a reconstruir los pueblos arrasados por el agua son un ejemplo para toda nuestra Comunidad.
Y esa Medalla de Aragón que recibían hace apenas unas semanas es un reconocimiento a la infatigable labor que llevaron a cabo desde el mayor compromiso solidario.
Queridos amigos:
Más allá de estas dos tragedias, me gustaría que esta noche, cuando hagamos balance de lo que ha sido este año, honremos a los aragoneses que ya no están con nosotros. Todos han contribuido a crear esta tierra hermosa y noble llamada Aragón, legataria de una historia fecunda y dispuesta a proyectarse en un futuro de oportunidades e ilusión.
2024 nos deja grandes aprendizajes. Hemos visto que podemos alcanzar logros extraordinarios. Y mientras miramos hacia adelante, lo hacemos con los pies en la tierra y el corazón lleno de esperanza en el porvenir. Porque ese futuro no depende solo de un chip o de una máquina. Es también, en esencia, una cuestión de valores, de los valores que los aragoneses sabemos honrar cada día: honestidad, tesón, capacidad, esfuerzo y compromiso social.
Termino este mensaje deseando que el próximo año sea un año de paz, de salud y de oportunidades. Que nunca perdamos la capacidad de soñar, de innovar y de crecer. Que celebremos nuestras diferencias como una fuente de riqueza y no como un freno a nuestras aspiraciones. Por eso, a cada uno de vosotros, gracias. Por vuestro trabajo diario, por vuestra valentía y por no rendiros nunca.
Viva Aragón y ¡Feliz 2025!”
