Aragón aumentará sus cultivos de soja de 800 a 2.000 hectáreas el año que viene
La soja tiene una rentabilidad cada vez más atractiva para los productores agrícolas y ya hay profesionales analizando cómo adaptar esta nueva variedad de cultivo al campo aragonés

El campo aragonés sigue abriéndose a nuevos cultivos y prevé duplicar el de soja, un cultivo de verano alternativo al maíz. Así, Aragón se prepara para aumentar su superficie cultivable de soja pasando de las 800 hectáreas actuales a unas 2.000 el año que viene.
La soja es una planta leguminosa con buenas cualidades nutricionales, buen precio, una demanda creciente en el mercado y una rentabilidad cada vez más atractiva para los productores. En Monzón (Huesca), se encuentran profesionales del sector que analizan cómo adaptar esta nueva variedad de cultivo al campo aragonés.
Allí, José Ramón Acín, gerente de la finca Bizcarra, cosechará soja a final del mes de octubre. Lleva cuatro años haciéndolo y cuenta que esta leguminosa es rentable, consume menos agua que el maíz y tiene un alto valor proteico cada vez más demandado para el consumo humano a través de leche, salsa o brotes de soja, entre otros productos. "Hay demanda, además, de una soja de calidad, isogénica, que no esté modificada genéticamente", añade.
Ante la creciente demanda, en esta finca seleccionan los granos que mejor se adaptan al campo aragonés de entre 12 variedades diferentes, de cara a aumentar la producción. Se busca que sean variedades que cubran el ciclo en poco tiempo para ser rentables, además de la característica de la proteína, "que es la necesidad que tiene la industria sobre todo de suministro de haba de soja", dice Miguel Gutiérrez, director de la Unidad Técnica de Cultivos Herbáceos del Gobierno de Aragón. Cada vez son más las industrias que se asientan en territorio nacional y prefieren apostar por el producto local en vez de comprar a terceros.
