El Museo Goya reabre al público con instalaciones ampliadas y experiencias inmersivas adaptadas al siglo XXI
La apertura este viernes de este espacio de la Fundación Ibercaja coincide con el 150 aniversario de la entidad. El museo cerró sus puertas en diciembre de 2024 para afrontar un proyecto que se ha centrado en la ampliación del espacio museístico

El Museo Goya de Fundación Ibercaja reabre este viernes al público en el marco del 150 aniversario de la entidad con unas instalaciones ampliadas, renovadas y transformadas en un espacio del siglo XXI en el que las experiencias inmersivas, la realidad virtual y los recursos interactivos permiten al visitante conocer la obra del artista aragonés más universal desde nuevas perspectivas.
Desde que cerrase sus puertas en diciembre de 2024, el proyecto, desarrollado por Sebastián Arquitectos, se ha centrado en la ampliación del espacio museístico hasta los 4.661 metros cuadrados, casi 1.000 más de los que tenía anteriormente.
Este espacio nace con una doble vocación, han indicado desde Fundación Ibercaja, potenciar la investigación en torno a Goya y convertirse en un punto de encuentro para especialistas, estudiantes y creadores. Con esta iniciativa, el Museo Goya aspira a consolidarse como uno de los centros de referencia internacional para el estudio de la figura y obra del maestro aragonés.
Una de las principales novedades de esta nueva etapa está en la entrada, que se traslada a la calle Santiago, abriéndose así al entorno de la plaza del Pilar, y que se convierte en una carta de presentación de lo que alberga el interior del Museo Goya.
La fachada de piedra recoge detalles de algunas de las estampas más célebres y reconocibles del artista de Fuendetodos, como el autorretrato del propio Goya. Además, una gran pantalla en el lateral servirá para proyectar imágenes, contenidos y actividades.
Integrada en la escala de la ciudad, es respetuosa con el resto de edificios del entorno, al tiempo que se posiciona como elemento singular, según ha reconocido el arquitecto responsable de las obras, Sergio Sebastián, para el que "la fachada ha sido casi un proyecto dentro del propio proyecto" de renovación y ampliación.
La colección de los antecedentes del artista aragonés marca el inicio del itinerario, que continúa por los espacios consagrados a la obra pictórica y gráfica de Goya, en los que admirar su trayectoria y legado, incluyendo una sala para Francisco Bayeu, para pasar a salas de pintura y escultura de los siglos XIX y XX, mostrando la pervivencia e influencia del genio de Fuedentodos en generaciones posteriores.
La renovación acometida en la sala de estampas, en la que se mantiene la iluminación que caracterizaba a este espacio, ha permitido ampliar la colección expuesta e incorporar las 'Copias de Velázquez' (1778-1785) realizadas por Goya, así como una serie de estampas no expuestas hasta ahora.
En esta zona dedicada a la obra gráfica de Goya se ubica la experiencia 'Guerra, desastre y ruina', que profundiza en los acontecimientos de la Guerra de la Independencia y los Sitios de Zaragoza, estableciendo conexiones entre la serie 'Desastres de la guerra' y otras representaciones artísticas y documentales de aquel periodo histórico.
Se incorporan 13 tablas y una caja de apuntes de Joaquín Sorolla; 'El sueño de Goya', del artista cubano Roberto Fabelo.
La exposición temporal 'Solo Goya. El arte ver', comisariada por Luis Fernández-Galiano, recibirá a los visitantes en esta nueva etapa. Está compuesta por medio centenar de obras procedentes de museos, instituciones y colecciones de referencia internacional, desde el Museo del Prado hasta la National Gallery, la Galería Uffizi o Patrimonio Nacional.
Se reformulan los espacios interiores
En el interior del edificio, donde destaca la constante conjugación de elementos artesanales y digitales, los distintos niveles quedan conectados mediante nuevos recorridos accesibles, apoyados en la incorporación de rampas y mejoras funcionales. Sin embargo, la entrada natural se mantiene, con el patio renacentista, donde se exhibirá una colección de tapices de Fundación Ibercaja realizados en los siglos XVI y XVII en talleres de Bruselas.
El refuerzo de la capacidad expositiva del Museo Goya, que destaca, entre otros aspectos, por conservar 33 obras pictóricas del artista de Fuendetodos, además de sus series de grabados, era otro de los retos de esta actuación. Por ello, la sala destinada a exposiciones temporales gana protagonismo y dimensiones, alcanzando los 315 metros cuadrados y una configuración de doble altura que permitirá seguir acogiendo grandes proyectos expositivos nacionales e internacionales.
Por otro lado, con estas obras de remodelación y ampliación, se incide en el valor del propio edificio histórico al recuperar la galería de arquillos de la zona superior de la casa del siglo XVI, devolviendo de este modo el protagonismo al inmueble y su dimensión patrimonial.
Tras la remodelación, el edificio cuenta con la terraza-mirador, donde se puede admirar la basílica del Pilar y del conjunto histórico de la ciudad.
