Un jurado popular juzga desde este lunes al acusado del navajazo mortal a un hombre de 41 años en la Navidad de 2024 en Mallén
El único sospechoso se sienta en el banquillo acusado de asesinato con alevosía. Víctima y acusado mantuvieron previamente una violenta disputa en pleno centro del municipio

Un jurado popular compuesto por nueve personas juzga desde este lunes al hombre acusado de matar a otro de 41 años en la Navidad de 2024 en la localidad de Mallén (Zaragoza) tras una pelea entre ambos. El juicio ha comenzado hoy en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
El único sospechoso de perpetrar el crimen se sienta en el banquillo acusado de asesinato con alevosía. La Fiscalía pide 20 años de prisión y 200.000 euros de indemnización para los herederos del fallecido; la acusación particular eleva la pena solicitada a 25 años de cárcel y reclama 300.000 euros por daños morales, mientras que la defensa cuestiona que algún testigo viera la puñalada letal.
Los hechos se remontan al 26 de diciembre de 2024, y según el escrito de Fiscalía, hubo una primera discusión entre la víctima y el presunto homicida en las inmediaciones de la calle Cervantes de la localidad zaragozana, y más tarde otro en la calle Tudela y en el entorno del bar Galatea. Entre la víctima y el acusado existían problemas familiares previos y durante la instrucción se vinculó el origen de aquella disputa a un asunto relacionado con las hijas de ambos.

La versión de las acusaciones sostiene que la víctima trató de alejarse del lugar, pero el procesado lo habría seguido hasta alcanzarlo. Fue entonces, y "de forma supuestamente sorpresiva y aprovechando que la víctima tenía disminuidos sus reflejos por la ingesta de alcohol", cuando le habría asestado una puñalada en la sien izquierda con una navaja de unos 11 centímetros de hoja. La lesión le habría alcanzado el cráneo, provocando una hemorragia tan severa que terminó causándole la muerte antes de que los servicios de emergencias pudieran salvar su vida, pese a sus intentos.
Los restos de cristales encontrados inicialmente junto al cuerpo hicieron pensar en un primer momento que se había podido utilizar una botella o un vaso roto. La autopsia, sin embargo, terminó determinando que la lesión mortal había sido causada por un arma blanca. La navaja que centra la investigación fue entregada posteriormente a la Guardia Civil por un hermano del acusado.
Durante el juicio, que se alargará una semana, declararán testigos, agentes de la Guardia Civil y médicos forenses. También se analizarán la autopsia, las pruebas practicadas sobre la navaja, el estudio de ADN y la inspección ocular. Entre las pruebas solicitadas figuran además grabaciones de distintos puntos de Mallén, incluidas imágenes del bar Galatea y de entidades bancarias de la calle Tudela.

