"Proyección internacional" y "un gran impulso turístico", balance de Cariñena como Ciudad Europea del Vino
La localidad zaragozana ha notado un incremento del enoturismo gracias a la intensa agenda cultural del 2025. Ahora cederán el testigo de este reconocimiento a una ciudad italiana

Cariñena finaliza su reconocimiento anual como Ciudad Europea del Vino, y lo hace con buen sabor de boca. Durante el año 2025 ha acogido una intensa agenda donde el vino ha sido el centro y ha situado a la localidad zaragozana "en el mapa europeo del vino", en palabras del alcalde, Sergio Ortiz.
"Nos ha dado proyección internacional, nos ha privilegiado frente a consumidores profesionales y medios de comunicación", afirmaba este jueves en una entrevista en Aragón Radio. Ser Ciudad Europea del Vino ha supuesto darle a la zona "un valor de marca y un gran impulso turístico". Lo cierto es que este 2025 se ha saldado con una amplia oferta de actividades culturales, deportivas e incluso de investigación o educación, sin olvidar el Festival Internacional de Garnacha.
A falta de cifras oficiales del balance, Antonio Serrano, presidente de la D.O. Cariñena, definía las expectativas como "muy buenas": "Se ha visto mucha afluencia de personas que han venido a pasar el día, no turismo de pernocta pero sí de paso, y gente que viene de propio de Zaragoza y otras localidades aragonesas a conocer nuestras bodegas, probar los vinos, la gastronomía, etc.".

El vino siempre ha sido motor de turismo y economía para la localidad, y actualmente se calcula que entre 700 y 800 vecinos viven del sector. Después de esta titularidad, Cariñena se ha diversificado y ha apostado por más actividades deportivas y gastronómicas. Muchas de ellas han llegado para quedarse, según ha adelantado el alcalde, ya que esa oferta plural "hace que quienes vengan quieran volver".
Eso no significa que su foco se pierda. "Somos una ciudad del vino, lo hemos sido siempre y lo vamos a seguir siendo", aseguraba Ortiz. Y, lo más importante, la cultura vinícola da vida al mundo rural. "Es un sector que fija población, sobre todo dentro de una D.O, ya que todo el proceso de elaboración se hace dentro de un marco geográfico concreto y eso es lo que genera no solo empleo directo sino subsidiario a través de empresas, talleres, etcétera, que suministran a bodegas", explicaba Serrano.
Ahora le ceden el testigo a Italia, pero sin pena, porque este 2025 ha sido decisivo, un "inicio para consolidar lo que se ha conseguido, ese posicionamiento y ese enoturismo", decía el alcalde. Todo ello con un único objetivo: "Que se mantengan otros 2.000 años más de cultivo del vino".
