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Teruel

Los embalses de Teruel mejoran su nivel de capacidad con las últimas lluvias

El agua caída en la última semana ha contribuido a mejorar la situación de sequía en la cuenca del Guadalope, uno de los embalses que se encuentra en alerta por falta agua. En el embalse de Calanda, el bombeo de un pozo ha permitido aumentar su capacidad

Río Guadalpe (Teruel)./ Aragón TV
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Las lluvias de la última semana han contribuido a mejorar la situación de sequía en la cuenca del Guadalope, que se encuentra en fase de alerta por escasez de agua. El el caso del embalse de Calanda, que está por debajo del 20% de su capacidad, se ha utilizado una técnica de bombeo de un pozo que ha permitido aportar casi medio hectómetro cúbico de agua. 

El análisis de esta técnica en el embalse de Calanda ayudará a paliar los episodios de sequía. Ya se ha completado la aplicación de esta técnica de bombeo. El agua procede del acuífero y no de la recirculación del río Guadalope, por lo que los expertos consideran que ha sido una experiencia positiva para aumentar el caudal. Los trabajos se centran ahora en comprobar los niveles de recuperación del acuífero. 

Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro siguen analizando los datos para concluir si este bombeo podría volver a utilizarse en otros episodios de sequía. "El informe de viabilidad completo estará a final de año. Hay que tener en cuenta que es necesario tener más información, como los recursos totales de este acuífero, las posibles afecciones adicionales, etcétera. Esto habrá que analizarlo", ha señalado la jefa de área de Planes y Estudios de la CHE, Teresa Carceller. 

Desvío desde el pozo de la Ginebrosa

El uso del agua del pozo se ha extraído durante 21 días en los que se ha bombeado agua al pantano de Calanda. Durante este tiempo se han realizado mediciones constantes para comprobar el funcionamiento y la viabilidad del proyecto. 

El pozo se construyó en 2007 y, hasta ahora, nunca se había utilizado. Toda el agua extraída se ha derivado al Guadalope y, de allí, al embalse de Calanda. En el proceso, los técnicos establecieron varios puntos de vigilancia para garantizar que la mayor parte de lo bombeado procedía del acuífero y no del río. 

Esta medida había sido reivindicada por los regantes de la cuenca ante las previsiones de escasez de agua para la campaña de riego. Precisamente para ellos, la aportación de 390.000 metros cúbicos de agua, unida a los 37 litros por metro cuadrado que ha recogido la cuenca del río en la última semana, han ayudado a salvar la temporada. Para Fernando Murría, presidente de la Comunidad de Regantes del Guadalope: "Un riego son más de 20. Las lluvias permite eliminar un riego y eso es muy importante porque ya sólo quedará uno más para el melocotón, porque lo demás ya no se riega. Este año está salvado".

La cuenca del Guadalope, que estuvo entre abril y julio en situación de emergencia, ha rebajado el nivel y ha pasado a estar en fase de alerta, con el embalse de Calanda por debajo del 20% de su capacidad.

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