La sequía obliga a arrancar el 25% de los almendros del Bajo Aragón Histórico
Los agricultores calculan que unas 20.000 hectáreas han sufrido la escasez de precipitaciones desde hace dos años

La sequía del pasado verano y del anterior ha afectado a los almendros del Bajo Aragón Histórico. Unas consecuencias que se perciben todavía.
Se calcula que unas 20.000 hectáreas han sufrido la escasez de precipitaciones, lo que ha desembocado en que los agricultores estén arrancando entre un 20 y un 25% de los árboles porque se han quedado completamente secos.
Con una pala sacan los troncos de los almendros secos en un campo de Valdealgorfa. Su situación es el reflejo de muchos del Bajo Aragón Histórico. Cuando terminen, labrarán el terreno y volverán a plantar almendros, dice Santiago Andreu, agricultor de almendro y olivo en la zona: "Aquí, siempre estamos mirando arriba. Si viniera un invierno lluvioso, una primavera lluviosa y un verano que dé tormentas, ya te ahorras muchos riegos. Y no es lo mismo el agua de lluvia que el agua de riego. Yo creo que aquí, es tierra buena, igual en cinco o seis años ya se puede coger una producción decente".
En Valdealgorfa volverán a apostar por la soleta, otros cambiarán de variedad y en los campos más afectados se plantean sustituirlos por olivos, más resistentes porque temen que la sequía continúe.
"Las pérdidas son considerables. Estamos hablando de que una merma de producción o una sequía de los árboles de un 25% puede equivaler a una pérdida de ingresos de un 25%, entonces, en una explotación, en una empresa, en un negocio, en un salario mensual eso es mucho", calcula David Andreu, responsable de frutos secos de la Comisión Ejecutiva de UAGA.
Por eso, los agricultores afectados por la sequía piden a las administraciones ayudas específicas para que los productores de almendras puedan afrontar esta situación.
