Investigada por cuadruplicar la tasa de alcoholemia cuando circulaba por la A-23 a la altura de Calamocha
Un dispositivo de Tráfico de la Guardia Civil dio el alto al vehículo, e hicieron las pruebas de alcoholemia a la conductora cuando detectaron una evidente influencia de bebidas alcohólicas

La Guardia Civil de Tráfico investiga a una conductora que circulaba por la autovía A-23 a su paso por Calamocha (Teruel) con una tasa de alcoholemia que cuadruplicaba el límite legal.
Los hechos ocurrieron el pasado martes, 10 de marzo, sobre las 18:00 horas, cuando los agentes de un operativo de de control de Tráfico dio el alto al turismo en el que circulaba la conductora. Después de que los agentes observaran que estaba bajo la influencia del alcohol, señala el instituto armado en una nota de prensa, procedieron a someterla a una prueba de detección, que arrojó tasas de 1,19 mg/l y 1,20 mg/l de alcohol en aire expirado.
Una cifra que supera con creces el cuádruple de la tasa máxima para conductores generales, fijada en 0,25 mg/l de alcohol en aire expirado, recuerda la Guardia Civil.
Por estos hechos, el Equipo de Investigación de Siniestros del Subsector de Tráfico de Teruel instruyó las correspondientes diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial, tipificado en el artículo 379 del Código Penal. El vehículo fue inmovilizado y la conductora quedó bajo investigación y a disposición del Juzgado de Instrucción de Calamocha.
Este delito contempla penas de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de entre uno y cuatro años.
