Los vecinos desalojados preventivamente de Molinos: "Hemos pasado la noche en vela"
El fuego, que ya ha afectado provisionalmente a unas 1.100 hectáreas, mantiene en preaviso por desalojo a las localidades de Cuevas de Cañart, Ladruñán y Dos Torres de Mercader. Se han desalojado también las pedanías de La Cañadilla y Cirujeda

De madrugada, el humo ha obligado a desalojar preventivamente a algo más de de 200 vecinos de la localidad de Molinos y están en preaviso también los vecinos de Cuevas de Cañar, Ladruñán y dos Torres del Mercader. "Hemos tenido aquí al 112 y a la Guardia Civil para echarnos una mano si teníamos que salir del pueblo", explica la alcaldesa de Cuevas del Cañart, Rafaela Liébana, aunque confían en no tener que ser evacuados.
Los vecinos desalojados que no se han ido a casas de familiares ó amigos, han sido trasladados al pabellón y el albergue de Alcorisa.
A ellos se han sumado por la tarde los 25 vecinos de La Cañadilla y Cirujeda, pedanías de Aliaga (Teruel), que también han sido desalojados preventivamente. Todos ellos se dirigen hacia Aliaga.
Sobre medianoche, los vecinos de Molinos recibían un aviso ES-Alert del Gobierno en el que les informaban de que debían abandonar sus casas y salir con lo puesto. Iban a ser reubicados en Alcorisa. "Nos juntaron en la plaza y nos dijeron de sobre todo tener preparado lo esencial", narra un vecino. En total, 20 personas permanecen alojadas en el albergue de Alcorisa y 45 en el pabellón habilitado por el Ayuntamiento en la localidad. Entre ellos, niños y muchas personas mayores que necesitan atención especial.
Según ha informado la Guardia Civil, tres vecinos de Molinos se negaron a abandonar la localidad, aunque por el momento no corren peligro. Los que sí han aceptado realojarse en Alcorisa son personas que no tienen alternativa habitacional, porque algunos vecinos sí han podido desplazarse a otro lugar, según ha informado su alcalde, David Ferrer: "Hay gente que se ha marchado de vuelta a Zaragoza, Barcelona o donde sea, hay otros que se han realojado en casas familiares de pueblos cercanos".
La primera reacción es desconcierto, por la rapidez y la incertidumbre de esta clase de sucesos: "Pues la verdad es que te vuelves un poco "loquico" porque tampoco entiendes qué está pasando bien. Y salíamos y montábamos en el primer coche que encontramos, yo qué sé, un poco la locura", expresaba un vecino afectado. "Se ve que ya llegaba el humo bastante al pueblo, entonces, por tema de seguridad nos dijeron que teníamos que abandonar y, bueno, funcionaron bastante bien las alertas y vinimos aquí a Alcorisa y nos han atendido muy bien", contaba otro.
Algunos han pasado la noche en camillas improvisadas, pero muchos otros no han pegado ojo: "Dormir... no, porque hemos estado sentadas charlando, pero hemos estado bien", "Ha habido gente que ha podido dormir, pero nosotras hemos estado en vela" contaba un par de vecinas.
También los hay que no podían conciliar el sueño, pensando en el bienestar de sus animales "porque si vamos a quedarnos todo el día y otra noche será demasiado", expresaba otro desalojado.
Allí en Alcorisa se ha desplegado el operativo de la Cruz Roja para atender a los más vulnerables, aunque el Gobierno de Aragón trabaja para reubicarlos en hoteles o residencias cuanto antes. La previsión es que permanezcan fuera de sus casas también la noche del martes, pero se están buscando alojamientos alternativos para la gente desplazada de edad más avanzada.
Mientras tanto, desde Cruz Roja se ocupan especialmente de ellos mediante "acompañamiento para alguna medicación" o para aquellos que "necesitan al médico o alguna vigilancia especial", como explica la coordinadora provincial de Teruel, Susana Muñoz.
